Recorrido: Murcia-Alcantarilla-Barqueros-Los Calderones-Pliego-Alto de Espuña-El berro-La Marina-Alhama-Murcia. 120 km
Lugar de encuentro: Atalayas.
Quedamos esta vez a las 8 de la mañana porque ya hay más luz solar y aprovechamos mejor así el día.
Hoy el día ha amanecido con algo de viento fuerte, pero nada comparado con el temporal del mes pasado, aunque salvi se nos cae de la alineación alegando que hacía mucho viento, xd. Total, que quedamos Fabio, Juangre y yo, y nos vamos hacia Alcantarilla donde nos encontramos con Carlos y Joaquín.
Al salir de Alcantarilla cogemos la pestosa carretera de Barqueros, con sus repechos angustiosos y encima llevando el viento en contra. Coronado el repecho del cementerio de Barqueros, el viento comienza a apretar más y resulta muy molesto, entrando a veces racheado y de costado, cosa que hace que Joaquín se lleve un par de sustos buenos porque llevaba las ruedas de perfil alto y el viento hacía la bici indomable para él. Subimos el repecho de los Calderones, inédito para mí porque nunca lo había subido, y la verdad es que me gustó bastante, sobre todo la parte final cuando la carretera se mete en el bosque. Nos tiramos hacia Pliego en un rápido descenso y allí paramos en un parque en busca de agua porque Fabio había salido sin agua desde su casa, xd. Aprovechamos el paroncillo para echar unas risas y de nuevo nos ponemos en marcha, ahora hacia el Alto de Espuña, el cual subimos tranquilos. Pero una vez coronado comienza el lío. Carlos nos adelanta a Fabio y a mí y Fabio se pone a seguirlo y abren un poco de hueco. Juangre me sobrepasa, baja piñones y tensa la cuerda, pero me pongo a su rueda e ipsofacto deja de tirar (me tiene muy vigilado, xd) y salgo a por Fabio y Carlos, a los que engancho un poco más adelante, y justo tras engancharlos, zass, palo que meto y sigo sólo hacia delante, pero no sé que manía me han cogido en el club, que soy el tío más vigilado del mundo y cada vez que me muevo no me dejan tranquilo y salen a por mí. Llego a coger unos metros, pero miro para atrás y veo que Fabio viene encabezando el grupo y lo lleva en fila de a uno. Yo continúo pero a los poco segundos vuelvo a mirar para atrás y veo que Carlos ha llegado a mi altura y al poco llegan los demás. Carlos vuelve a tensar y acelera, y respondemos Joaquín, Fabio y yo, y Juangre se desentiende del tema y suelta cuerda y se queda para no meterse en fregados. Así nos pasamos varios kilómetros, tensando unas veces uno y otras veces otro, pero la carretera es favorable en ligero descenso y con el viento a favor, así que rodábamos bastante deprisa. Un poco más adelante suelta Joaquín, y nos quedamos ya solo tres para jugarnos la etapa, xd, aunque yo pensaba que la meta estaba en el Berro o más arriba y luego resultó que estaba en el cruce hacia el Berro, lo que determinó el desenlace de la etapa. Total, que en una recta picando hacia abajo, Fabio acelera y abre un pequeño hueco. Carlos va delante de mi y suelta y me deja toda la tostada para que sea yo el que cierre el hueco, total que el uno por el otro la casa sin barrer, siempre que van tres, uno se termina marchando por la desidia de los otros dos, y a todo esto Fabio se percató de la jugada al mirar para atrás y lo que hizo fue acelerar aún más, xxdd, y llevaba una cadencia de pedaleo infernal, e iba pegando botes su sufrida rueda trasera. Así que cuando Carlos y yo quisimos reaccionar, ya nos había cogido una ventaja fresca y al llegar al cruce del berro entra victorioso alzando los brazos, xxdd. En ese punto nos despedimos de Carlos y Joaquín, que continuan ya hacia Alcantarilla y Fabio, Juangre y yo continuamos hacia El Berro, para después subir a la marina por la puñalá. El resto del día ya fuimos en plan tranqui rodando por la vía de servicio hacia Murcia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario