domingo, 30 de mayo de 2010

Crónicas club XIV Marcha Cicloturista "Sierras de Moratalla" - 29 mayo 2010


(CRONICA DE FRAN)

Por fin llegaba el tan ansiado día, el día en el que pensaba tanto allá por el mes de Noviembre del año pasado cuando comencé a preparar la temporada 2010. Tenía muchas ilusiones puestas en este día, y todo apuntaba a que llegaba a la marcha como nunca, pues llevo un mes de mayo muy agraciado, con muy buenas sensaciones encima de la bici, notándome siempre sin cadena, pero hoy, hoy no iba a ser el día soñado, así que me tengo que conformar con las sensaciones vividas en Ayora, que iba súper, y en Requena , donde fui aún mejor.

A las 7.30 de la mañana nos dábamos cita en Atalayas, Peri, Fabio, Oscar, Bleda, Joaquín, Javi, y Juangre, este último acompañado por Natalia. Desde allí partimos en caravana hacia Moratalla para reunirnos con el resto de chicos del club que íbamos a correr, que eran Carlos, Cadete y Ferni, pero fatalidades del destino, Carlos y Cadete han sufrido un accidente de circulación, y aunque afortunadamente salieron indemnes, el asunto les imposibilitó el poder estar en Moratalla.

Vamos con el relato de la marcha.

Hoy tenía intención en estar bien colocado en la salida, algo crucial si quieres coger una buena rueda, así que sin demoras me voy rápidamente directo a la salida y cuando llego no hay mucha gente. El resto del club se demora más en llegar y se sitúan más atrás. Mientras el speaker ameniza los instantes previos a la salida, por un lateral veo pasar a Valverde y a Luis León, que van directos hacia la parte delantera del pelotón para el protocolario corte de cinta con las autoridades.

A las 10.00h. se da la salida, y pronto se pone el pelotón en marcha. Fue una salida bastante rápida porque enseguida se estiró el grupo. Yo tuve un pequeño percance en la salida porque al intentar meter el pie en el pedal, el corredor que iba delante de mí se enganchó con otro y frenó en seco y yo tuve que pararme y me adelantó bastante gente, pero pronto me puse en marcha y comencé a remontar rápidamente posiciones. Toda la recta del pabellón fui lanzado adelantando a gente, hasta que en la primera curva en la que comienza la subida propiamente dicha ya estaba en cabeza de carrera, en la primera fila, junto a Valverde, Luisle y compañía. Hoy me notaba bien desde el principio. Las patas respondían, y si otros años ya desde el comienzo comenzaba ahogado y veía como me pasaba todo quisque sin misericordia, he podido aguantar decentemente la primera mitad de la subida, manteniendo bien el pulso y la posición. Justo al llegar la parte dura del puerto me adelanta el ruso como un misil, y me da ánimos, baja dos coronas y tira para adelante. Fue ahí donde se la primera selección, porque se aumentó el ritmo y se hizo el primer corte y por delante se va un grupo de unos 30 y veo que el ruso consigue meterse. A continuación veo que viene Bleda, que va a la caza de Oscar, pero veo que va algo más castigado que Oscar a juzgar por la cara que llevaba. En ese momento miro el pulsómetro y veo que iba a 187 pulsaciones, aunque no me notaba mal y podía aguantar el ritmo del segundo grupo, pero era consciente de que si seguía así me iba a tostar enseguida así que decido soltar un poco. Tras pasar el cruce que va al santuario Casa Cristo me adelanta Juangre sin decirme nada en absoluto, va concentrado y cuando me adelanta baja un par de coronas y acelera el ritmo. En ese tramo del puerto, la pendiente suaviza así que me he pegado ahí con el para tratar de aguantar su ritmo porque era bueno y no ceder mucho tiempo en esta subida y así se ha formado un grupo muy bueno, viendo por delante a otro grupo numeroso al que hemos dado caza al coronar los álamos.

Corono Los Álamos, y hago una mirada rápida al cartel de Buru. La bajada de los Álamos ha sido bastante rápida, porque por delante iba otro grupo (el segundo en el orden de carrera) al que hemos terminado por enganchar justo al bajar el Alto del campo de San juan. Ese ha sido para mí el rato más agónico de la marcha. He comenzado a bajar el Alto mal colocado y encima de todo dos corredores que iban por delante de mí trazaban mal y han perdido rueda con los de delante y nos han terminado cortando a Juangre y a mí, y hemos tenido que meternos una serie agónica para tratar de no quedarnos cortados. Afortunadamente, el ritmo del grupo se ha suavizado y antes del giro en el cruce de la carretera de Archivel, hemos terminado entrando. Así que se ha formado un grupo muy majo y ya por delante solo transitaba el grupo de cabeza. El ritmo en este tramo hasta llegar a El sabinar se ha relajado bastante, lo que he aprovechado para reponer fuerzas, comer y beber algo. Tras pasar el Sabinar, en la zona de bajada, he remontado posiciones y me he puesto en cabeza del mismo para afrontar ese tramo bien colocado y no verme cortado, y por ahí iba Bleda en cabeza tirando del grupo con un ritmo bastante degollante. Así llegamos al Alto de Nerpio. Lo he comenzado a subir en cabeza pero el ritmo que llevaba el grupo era un poco elevado y me he dejado caer un poco hacia atrás. En la zona nueva, la de la carretera de la Rogativa, he progresado posiciones en el grupo para tratar de pasar los pasos de aguas bien situado. En el primero de ellos, iba a rueda de Juangre, el que por cierto lo ha pasado como si no hubiera agua, deslizándose como si fuera sobre una tabla de surf, he estado a punto de reventar la rueda de atrás porque he pillado de lleno un agujero de la carretera, pero en el segundo he estado más atento y lo he pasado rápido y sin problemas. Salimos de la carretera de la Rogativa a un ritmo rápido y el grupo se ha estirado bastante. Al principio iba bien situado, pero he empezado a encontrarme incómodo y he ido perdiendo posiciones poco a poco, no me notaba cómodo y he perdido bastante fuelle en las patas, y para colmo en cabeza de grupo Bleda iba metiendo un pasodoble, total, que el repecho que hay antes de llegar a El Sabinar me ha hecho daño y ya no me recuperado después, así que en los falsos llanos de subida previos a El Zacatín, los cuales los he afrontado a cola de grupo y haciendo la goma, he soltado rueda y he subido a mi ritmo. En el tramo duro del Zacatín, la carretera me ha puesto en mi sitio y mis sospechas se han hecho realidad, las buenas sensaciones del principio me habían engañado y el sueño de hacer la Moratalla soñada, se estaban esfumando, maldita sea, no puede ser. Por delante el grupo en el que iba se va alejando poco a poco y no podía hacer nada para remediarlo. En el Alto del Zacatín, cargo un bidón de agua fresquita , que amablemente me ofreció el tío de Juangre y en el descenso me uno a varios corredores que se habían descolgado al igual que yo del grupo en el que iba, entre los que se encontraban dos míticos de la peña de Santomera como el Vidal, y Arent, un holandés al que apodamos “El Vandenbroucke”. Junto a ellos completé todo el tramo hasta Letur. En el avituallamiento de Letur, parte del grupo para y yo decido proseguir junto a varios más, puesto que llevo agua de sobra. En ese grupo fuimos a relevos por toda la zona de Socovos y sus duros repechos, y por allí vi a Oscar apeado en una cuneta reparando la rueda y cagándose en Cristo, a la vez que me decía que ese era su tercer pinchazo.

Al girar en el cruce hacia Benizar, los fantasmas del año pasado y del anterior me vuelven a sobrevolar, y comienzo a tener sensación de ir camino de una pájara, así que me comí un gel y una barrita y pensé “que sea lo que dios quiera, la marcha ya se ha arruinado”. El año pasado tuve que bajarme un rato de la bici antes de comenzar Benizar porque llegué empajarado y con los pies rotos de dolor, pero este año me dije a mí mismo que ni de coña iba a pasar por lo mismo, así que confié en el alimento que ingerí, bajé un poco la velocidad, y a esperar un poco. Pasé por el avituallamiento con 4 horas justas. Al comenzar Benizar, las sensaciones malas se me fueron pasando poco a poco, y pude hacer la subida decentemente, animado en gran medida por los ánimos de Sergio que estaba por allí haciendo fotos con su cámara. Sin duda fueron su gritos de ánimo los que me dieron el coraje suficiente para enfrentarme al resto del puerto. En la parte final del puerto me dio alcance Oscar y me pasó como un misil.

Al pasar por las Lorigas diviso a lo lejos un grupillo pero me llevan un buen hueco de ventaja por lo que pillarlos va a estar jodido. Justo al coronar, me dio tiempo a mirar rápidamente el cartel de Buru y a mirar el crono, 4h 27´, joder, buen tiempo, por lo que hago un cálculo rápido y me doy cuenta de que en meta puedo bajar de 5h 30´, cosa con la que me daba por satisfecho después del mal rato pasado. En el descenso de las Lorigas hacia Zaén, me había unido a un par de corredores de los que iba tirando con el objetivo de dar caza al grupo delantero, y se me ocurrió echar un vistazo rápido hacia atrás para ver como venía la carrera y de repente me veo a Peri por ahí, menuda alegría me dio, pues me extrañó muchísimo no haberlo visto antes en toda la marcha y pensaba que le había pasado algo. Me adelantó como un misil y me animó para siguiéramos en persecución del grupo que iba por delante. Yo le dije que tirase él porque yo iba muy tostado y meterme en su ritmo me iba a suponer una posible petada, pero dije “qué naranjas, vámonos para delante”, así que me fui con él, y digo me fui porque justo en ese momento el grupo que venía con nosotros se paró en el avituallamiento y Peri y yo nos fuimos juntos a relevos, con el objetivo de dar a caza al grupo que iba por delante, cosa que conseguimos justo antes de iniciar la subida al Alto de San Juan. En ese momento volví a pasar algunos apurillos y Peri que llevaba mejor ritmo siguió hacia delante. Cuando se percató que me quedé, insistió en que moviera el culo y apretara, pero le hice señales para avisarle que siguiera él, que yo ya iba tostado. Con él también se fue Vidal y otro más, y la grupeta se partió en dos. Al coronar el Alto de San Juan, Peri y su grupeto nos había sacado unos 30 segundos de ventaja y por detrás nos hemos puesto a relevos tratando de que no se nos fueran mucho, y de este modo, en la zona de transición hasta el Alto de Los Álamos les hemos recortado algo de terreno. En los Alamos, termino de pegar el último arreón para ver si el hueco no va a más, y dos corredores mi grupo se atufan definitivamente y se abren de patas haciendo la del perro pointer, mientras yo me quedo con otro que va pasando algunos apuros tratando de no quedarse cortado, pero al final me aguanta la rueda y juntos coronamos los Álamos. Rápido vistazo al cartel de Buru, meto plato y para abajo a tumba abierta. El corredor con el que iba es un auténtico kamikaze, y yo, que no bajo mal, me las he visto y me las he deseado para seguir su rueda y me ha llevado todo el descenso acojonado porque trazaba las curvas muy rápido. A mitad de subida hemos visto un coche parado al salir de una curva, aunque hemos podido sortearlo bien. También me he encontrado una bomba destrozada en el suelo, xDD. Llegando ya casi al final del descenso, teníamos a tiro de piedra al grupo de Peri y al final he entrado unos 15 segundos tras de él, en la posición 103º de la general y con un tiempo final de 5h 23´34”.

Puedo decir que acabo contento la marcha, porque he realizado un buen crono, y a pesar de la petada en la zona previa al Zacatín, y luego en la zona previa en Benizar, he podido enderezar la cosa un poco al final, aunque claro, me queda un sabor agridulce, pues he logrado un buen registro, pero con malas sensaciones, así que no me queda otra que volver el año próximo a intentar resarcirme de ello, porque llevo tres años que no rasco bola en Moratalla.

Al llegar a meta, veo a Peri y nos fundimos en un abrazo, y por allí vemos a Juangre que hoy se ha salido y ha hecho un tiempazo. Bleda y Oscar acababan de llegar también. La mala fortuna no le ha dejado a Oscar brillar como podía haber hecho debido a sus tres pinchazos. Me quedo con su frase de “Moratalla nunca deja indiferente” xDDD, y qué razón tiene.

Poco a poco van llegando los demás de la grupeta, Joaquin, que está haciendo muy buenas marchas, Domi, que ha petado al final, y luego Fabio que hoy iba a su bola y aún así ha llegado con un buen registro. A continuación entró Ferni, haciendo buena marcha también.

Pasado un rato, nos fuimos a los coches a guardar las bicis, ducharnos y comer algo, y estando comiendo allí en la puerta del pabellón, se acercó Sergio y estuvo un rato con nosotros echando unas risas.

La sorpresa final del día la protagonizó Javi. Llevábamos un buen rato preocupados por él, debido a que pasaban las horas y no llegaba. Incluso preguntamos a un miembro de la organización que buscó en el ordenador a ver si Javi había pasado por meta y nos dijo que no, y de repente…… tatachán…. Javi apareció por meta con una sonrisa de oreja a oreja y con un crono de 7 h. 53´.

También estuvimos un rato charlando con otro gran héroe, al menos para mí, y que se trataba del ciclista que pesa 140 kg. y que suele salir un par de horas antes del inicio de la marcha con el permiso de la organización, y el tío estaba todo feliz en meta haciendo cuentas de cuanto había tardado en llegar. Yo lo adelanté en el Zacatín, y justo al adelantarlo, había un espectador que se puso a empujarle a lo que él se opuso e incluso intentó zafarse con la mano de la ayuda del espectador a la vez que decía “suéltame por favor, suéltame que esto lo tengo que subir yo solo”… que grande!!!!! También nos confesó que su perdición resultaba ser el trabajo que tiene, y es que resulta que durante la semana se dedica a repartir pasteles con una furgoneta, y claro, entre viaje y viaje, pastel va, pastel viene, xDDD.

En fin, tras un intenso día de ciclismo, tocaba la retirada tras despedirnos todos, Domi y yo nos fuimos hacia Murcia.

El año que viene más y mejor.



(CRONICA DE DOMI)

Este año por varios motivos llegaba a Moratalla con mas motivación que ningun año, primero por mi estreno en la marcha con el club, segundo por la sensación de llegar mejor preparado que nunca y tercero por el recorrido que a pesar de ser como mi kryptonita en su parte nueva se adaptaba mejor a mis caracteristicas, pero el dia pronto comenzó a torcerse, nada mas llegar a Moratalla nos enteramos que Charly y el Kdt han tenido un accidente con el coche y no van a hacer la marcha, por lo menos están bien los dos que es lo importante y Moratalla siempre la tendremos ahí.

Mientras montaba la bici empecé a notarme molestias en el estomago, imagino que sería por los nervios pero tampoco es que estuviera especialmente nervioso, nada más comenzar la marcha desaparecieron y no me volvió a molestar mas hasta Benizar pero eso lo contaré mas adelante. La salida fue mas o menos como todos los años, con la "inevitable" presencia de los profesionales de Caisse. Nada mas comenzar me di cuenta que algo no iba bien, me notaba la respiración muy forzada y tenía unas sensaciones malisimas, a pesar de todo durante casi toda la subida conseguía divisar a Joaquin unos segundos por delante y eso me animó a seguir sufriendo y no arrojar la toalla demasiado pronto, al llegar al mitico cartel de Los Alamos llevaba 37 minutos lo que no estaba mal del todo. En la bajada me quedé enseguida solo y me tuve que dar un buen calentón para enganchar un grupito que llevaba por delante y poco a poco se fueron sumando unidades hasta que poco antes del Sabinar ibamos cerca de cincuenta, en este tramo comenzó a pegarnos aire de morro y nadie se atrevía a pasar al relevo hasta que un triatleta se puso en cabeza y comenzó a dar unos relevos que hicieron que pasara de ir en la cabeza del grupo a descolgarme a la altura del Sabinar, me di cuenta que ese ritmo no era para mi y los dejé marcharse ya que el tramo hasta el Nerpio tampoco es que fuera muy beneficioso ir en grupo. Hasta comenzar la subida fuí practicamente solo y procurando beber y comer bastante para que no me ocurriera como en Requena.

La subida al Nerpio fué mas fácil de lo que esperaba, en los tramos que daba el aire a favor ayudaba mucho y en los que daba en contra practicamente no se notaba. En la cima pensaba que me encontraba mejor pero nada mas bajar y comenzar la zona nueva volví a tener las mismas sensaciones que al principio, me encontraba muy bien de piernas pero cuando quería forzar me notaba que me faltaba el aire y me entraban unas ganas locas de echar el pie al suelo más que nada por lo que veía que se me avecinaba. En el primer repecho depues del avituallamiento me veo por delante a mi colega Rafa de Alcoy que suele tener muchos problemas en las bajadas y le animo a que se ponga a rueda para servirle de referencia pero en cuanto me descuido se queda descolgado y decido seguir ya que lo unico que iba a conseguir era hacernos la puñeta mutuamente, ya que el en las subidas me iba a descolgar, a pesar de bajar mal me vuelve a enganchar un par de kilometros antes del Sabinar y conseguimos ir un buen tiempo a relevos hasta que poco antes del Zacatín se me va en un repecho.

El Zacatín por la vertiente que subimos no tiene mas complicación que el ultimo kilometro que tiene alguna zona del 14%, al llegar arriba alguien que en ese momento no conocía me ofrece un bidón de agua (creo que es tio de Juanre, dale las gracias de mi parte) y como buen globero que soy me pongo a metermelo en el maillot justo en la bajada y por poco me voy por un precipicio, ya repuesto del susto y como me suele pasar me veo que voy solo y un grupito a unos 200 metros por lo que me pego otro calentón para cogerlos en el repecho que había antes de la Fuente de la Sabina, al llegar al grupo veo otra vez a Rafa que a debido de perder mucho tiempo en la bajada y enseguida comienza a quedarse descolgado. En este grupo veo tambien al Mosquito que además va marcando el ritmo en la bajada, como creo que la velocidad es buena me quedo en la cola y voy comiendo y bebiendo sin muchas complicaciones ya que la bajada tampoco es muy peligrosa. Al llegar al penúltimo repecho antes de Letur veo que la gente va muy cascada y me pongo en cabeza para que el ritmo no descienda mucho pero al mirar para atrás veo que me he quedado solo y ya no era cuestión de parar porque en el avituallamiento de todas maneras se rompería el grupo. Pasado el avituallamiento en el cual no paro ya que llevaba mis dos bidones casi a tope veo que la gente va muy desperdigada, los de detrás no van muy bien y por delante no veo mas que cadáveres de los grupos delanteros así que subiendo el alto de Letur procuro ir formando grupeta para no quedarme solo en la zona previa a Benizar donde viene muy bien ir en grupo en esas largas rectas en bajada. Hasta el ultimo repechón antes de girar para Benizar se nos mete en el grupo un "animal" que mas que dar relevos nos iba dando palos y casi sin despeinarse el tio aunque como suele ser habitual en Moratalla esos esfuerzos se pagan muy caros y en ese ultimo repecho se le acabó todo el gas que llevaba.

En la zona previa a Benizar es donde todos los años comienzo a hacer mis calculos para ver en que tiempo puedo llegar, entre el garmin, mis sensaciones y mi experiencia calculo que puedo estar sobre 5:30 pero me empiezo a notar otra vez las molestias en el estomago y me temo que todo se va a ir al traste, además la grupeta en la que iba poco antes me pasan y veo que van todos degollados como si quedaran 3 kilometros para la meta así que decido poner el "modo Carlos Sastre" y guardar todas las fuerzas que pueda para Benizar. En el avituallamiento paro y cargo los dos bidones para no tener que parar ya hasta meta, la primera rampa a pesar de encontrarme mal la paso bastante bien y empiezo a pensar que puedo cumplir con mi objetivo pero en la siguiente rampa dura tengo que echar mano del 26 y me doy cuenta que va a tocar sufrir de lo lindo. Cuando peor lo estaba pasando oigo a lo lejos a alguien que me grita:"Vamos Carrascoy", menuda inyección de moral me da y mas cuando me giro y me veo al Patrón encima de una loma con su cámara, no quiero ni pensar la estampa que tendré en esas fotos, espero que pueda hacer algo con el photoshop jejejeje.

El resto de la subida no tuvo mas historia, sufrir, sufrir y más sufrir hasta llegar a la parte mas suave en la que sufrí mas todavía al ver que las sensaciones iban a peor y empezaba a tener ganas de vomitar, incluso antes de llegar al cartel del "Buru" decido arrojar la toalla y seguir solamente para poder terminar ya que no suele ser habitual en mi recuperarme de un bajón tan grande. Al pasar por el cartel me tomo una glucosa sin muchas esperanzas de que sirviera para nada pero como por arte de magia poco a poco me vuelven a venir las fuerzas y las ganas de vomitar se me van pasando he incluso en la bajada puedo ir comiendo algo. La pena es que el objetivo de 5:30 comieza a esfumarse y mis nuevos calculos preveen un 5:40 como mucho.

Al llegar a los ultimos 25 kilometros me encuentro totalmente recuperado y con muchas fuerzas en las piernas, lástima que no pudiera formar una buena grupeta ya que los que iba recogiendo se quedaban descolgados y los pocos que me pasaron al rato fueron reventando y perdiendo rueda, así que el resto lo tuve que hacer practicamente solo aunque tampoco me importó mucho ya que cada vez me encontraba mejor y además el viento entraba casi siempre a favor. En el alto de Los Alamos miro el garmin y veo 5:24 por lo que el objetivo de 5:40 se puede cumplir si no hay ningun percance, a pesar de tenerlo fácil decido bajar a tope aunque como siempre arriesgando lo justo, en la salida de las curvas me veo con fuerzas y arranco a tope para ir ganando tiempo y voy pasando mucha gente lo cual me produce mucha satisfacción ya que llevaba unos años que le había cogido mucho miedo a las bajadas y me pasaban por todos lados.

Al final segun el garmin 5:37 para 161 kms, 2720 metros de desnivel y 154 pulsaciones de media, la sensación al terminar era muy buena ya que a pesar de las penalidades mi tiempo creo que fue bastante aceptable aunque comparado con el resto del club no es gran cosa, sobre todo con los estratosfericos 5:11 de Juanre el cual había colocado en las apuestas justo por detras de mi jejejejeje(alomehó).

Enhorabuena a todos por los tiempos y sobre todo a Javi por su desvirgue Moratallil, el año que viene espero que no halla percances y podamos estar todos en la linea de salida.



(CRONICA DE PERI)

Este año la marcha se presentaba para mi mentalmente más como la última prueba del tríptico de marchas que hemos realizado durante este mes de mayo finalmente y si no me falla la memoria, únicamente Fran, Domi y yo. También era un nuevo año en el que volvíamos a no tener a nuestro “querido” Yetas, que suele ser el segundo juez de la carrera junto con Benizar y que continúa con las inacabables obras, así que este año se sustituía básicamente por la subida a Zacatín. Así que por todo ello no llegaba a la marcha como suele ser todos los años, como el gran reto de mayo, aunque como siempre con muchas ganas de estar allí otro año más, y en particular de forma bien distinta a los dos últimos años.

Y empezaré contando un poco el final, ya que aunque la marcha que he hecho ha acabado siendo buena, en particular en su segunda parte, y el tiempo realizado es al fin y al cabo la mejor prueba de ello, me ha quedado un sabor agridulce por las malas sensaciones que he tenido en su primera mitad y la impresión por tanto de que podía haberlo hecho bastante mejor. Pero bueno, el año que viene esperemos que sea otra buena oportunidad para sacarse la espina.

En cualquier caso las ganas de hacerlo lo mejor posible siempre están ahí y con esa ilusión me levantaba el sábado, tempranito porque habíamos quedado en Atalayas a las 7:30 y antes pasaba a recoger a Fabio. En Atalayas como decía nos juntamos buena parte de la expedición, menos la sección alcantarillera (Charlie, Alberto y Ferni) y ya todos salimos en caravana hacia Moratalla en varios coches, todos en pareja (Juangre y Natalia, Domi y Fran, Joaqui y Javi, y Fabio y yo) menos Oscar y Bleda que van solos en sus respectivos autos.

Saliendo de la autovía ya para coger la carretera hacia Moratalla recibo la llamada de Joaqui que me informa que Charlie y Alberto han tenido un accidente… el vuelco que me dio el corazón no fue ninguna tontería, menos mal que pronto me informa que están bien (susto y mal rato a parte) y ya me cuenta la película del hijoputa que se ha estrellado con ellos y como ha sido. Al principio no daba crédito a mis oídos, pero obviamente no podía tratarse de ninguna broma y con ese sabor tan malo llegamos a Moratalla y tras aparcar en la habitual calle donde dejamos los coches, comentamos todos el asunto y así en esa tónica con un medio-susto en el cuerpo acabamos finalmente por irnos al pabellón a recoger los dorsales.

Cumplido tal cometido nos volvemos a los coches como siempre para seguir con la habitual tarea de montar la bici y vestirnos para la ocasión. Aprovechamos el momento, ya que estamos bastantes componentes del club, para que Natalia nos eche una foto e inmortalice el momento. Allí también se cita con nosotros el tío de Juangre, que muy amablemente se ha prestado a echarnos una mano y asistirnos durante la marcha sobre todo para darnos agua fresca en varios puntos de la misma.

Preparados todos, nos vamos hacia la línea de salida, creo que el único que faltaba era Fran que se habría adelantado para irse a las primeras posiciones en la línea de salida. Nosotros llegamos no muy atrás pero ciertamente ya había bastante gente delante nuestra. Estamos todos más o menos juntos, menos Fabio, que se ha quedado algo más retrasado, posiblemente debido a que su intención era hacer la marcha de forma más tranquila.

Este año la espera no se ha prolongado más de la cuenta como habitualmente y dan la salida con bastante puntualidad, a las 10 de la mañana, y poco a poco nos ponemos en marcha.

Vamos por la calle del polideportivo adelantando a bastante gente, Juangre se adelanta algo y Bleda y yo nos quedamos algo encerrados, y le digo que se salga un poco por la izquierda para seguir adelantando detrás de Juangre, y así enseguida volvemos a llegar a la altura de él. Poco a poco llegamos al puerto y de pronto por la izquierda nos pasa Oscar como un obús, Bleda se nota que tensa un poco para intentar irse con él pero finalmente en el puerto se va estableciendo un orden, con Fran que debería ir por delante, Oscar que va abriendo hueco, seguido por Bleda que hace lo propio, mientras que Juangre y yo permanecemos juntos al menos en el primer tercio de la subida.

El pulso lo llevo en su sitio pero noto una sensación como de semi-vacío, algo está pasando pero no me noto muy bien, incluso tengo algo de angustia, así que llegado a un punto decido no cebarme con la rueda de Juangre y dejarlo marchar, e ir a mi ritmo, sin levantar mucho más el pie, eso si, pero intentando encontrar unas mejores sensaciones que no llegué a encontrar hasta que pasaron bastantes kilómetros.

Sigo eso sí pasando a mucha gente, voy pendiente del pulsómetro, más que para no me suba, para que no me baje, y tener al menos la tranquilidad de que no me estoy relajando subconscientemente tras haber soltado la rueda de Juangre. A la altura en la que acabo el puerto, me acabo encontrando ahí en tierra de nadie, con una grupeta más o menos grande a lo lejos y ciclistas desperdigados por detrás mía, mientras echo un vistazo a nuestro querido cartel del puerto.

Increíblemente me pongo a bajar totalmente solo, mientras sigo viendo a la grupeta por delante a unos veinte o treinta segundos. Al poco me pasa un chaval con un maillot rosa y me dice que fuéramos a relevos a ver si enganchábamos. Y así hicimos, y al llegar nos vamos los dos delante y nos ponemos a tirar, viendo que a su vez por delante va una grupeta aún más numerosa, comprobando al mismo tiempo el morro tan impresionante que le echa la gente, ya que habíamos acabado juntándonos unos cuarenta en nuestra grupeta y estábamos dando relevos solo tres o cuatro. Subimos San Juan rapidillos y en mí sigue la tónica de no encontrarme nada bien, incluso con ganas de vomitar y con la sensación además de que visto que algo ocurría, estaba tensando la cuerda mucho y era bastante probable que luego Moratalla me pasara el rodillo por encima, ya que no tiene costumbre de perdonar.

Bajamos San Juan con la grupeta algo rota y al salir del curveo empieza para mi el que iba a ser el peor momento de la marcha, y es que he empezado a comerme unos látigos que me han hecho pasar unos instantes de los peores que recuerdo (ni tan siquiera en la reciente Ayora recuerdo haber sufrido tanto), el viento da de cara y nos hemos quedado ahí tres o cuatro ciclistas cortados de la grupeta que llevábamos diez o quince metros delante… y no había cojones de cerrar el hueco, por delante se observa como se estira, señal de que estaban metiendo velocidad delante, y eso y el ver que no cerrábamos hueco hace tirar la toalla a los dos o tres ciclistas que llevaba delante y detrás mía, y me veo solo intentando enganchar al umbral en una agonía no pequeña precisamente. Finalmente y con no poca suerte, parece que delante la cosa se tranquiliza un poco y eso me permite entrar en la grupeta.

En el avituallamiento algunos se paran y alguno más se corta y acabamos llegando a la zona del pantano una pequeña grupeta de unos quince o veinte, disponiéndonos a subir el alto de Nerpio. Yo continúo con mis malas sensaciones y como no se sube a un ritmo desaforado voy intentado comerme un plátano, algún gel y bebiendo, a ver si esto tiene alguna solución. Y es que la cosa era contradictoria, porque la media de velocidad y el tiempo que llevábamos no era malo, pero el cuerpo que yo llevaba me hacía temer lo peor.

Bajamos Nerpio y nos metemos en la carretera de la Rogativa, con la debida precaución de conocerla de cuando no hace muchas semanas fuimos algunos miembros del club a reconocer el terreno. Se nota que desde la organización se han afanado en intentar arreglar en la medida de lo posible el mismo, ya que varios de los baches y agujeros que había en la carretera estaban parcheados con asfalto reciente. Los ánimos, los látigos y esas cosas parece que ya se van calmando de forma inevitable, y ahí voy yo haciendo lo que puedo, sin saber muy bien que tipo de marcha me va a salir e intentando encontrar un ritmo y sobre todo unas sensaciones perdidas.

Pero nada mejoraba, de pronto oigo una voz “aaaaaaay mi Peri” y llega Joaquín a mi altura, cosa que me alegra bastante y además luego ha resultado que hemos hecho un buen equipo el resto del tiempo que hemos permanecido juntos. Al mismo tiempo me sorprende que llegara mi grupeta porque subiendo Nerpio no se veía a nadie por detrás, y me dice que se ha tenido que meter un par de buenas series para poder enganchar. En ese momento en algún repecho por los que transitábamos en esta carretera, se me adelanta la grupeta, Joaqui incluido, yo voy ahí viendo a mi alrededor algunos buenos barrigones, y la paranoia en esos momentos ya no era ninguna broma, haciéndome un millón de preguntas,… pero bueno, como siempre con la mente en intentar hacerlo lo mejor posible continúo, viendo eso si, que conforme nos acercamos al último kilómetro del Zacatin, voy ganando terreno a la gente y comprobando con alegría que en cuanto la carretera se afianza cuesta arriba un poco, suben mis enteros. Allí me pongo a la altura de un chaval que llevaba la ropa de nuestro club pero que no conozco, y le doy ánimos avisándole que ahora venía un kilómetro duro, y me dice que ya lo conoce. Arriba están Natalia y el tio de Juangre y me ofrecen mi bidón, pero como llevo algo de agua aún, les pregunto si van a ir a Benizar y al decirme que si, les digo que me lo guarden para entonces.

Tras la bajada y salir ya a la carretera dirección Letur, parece que la tendencia empieza a cambiar y empiezo a encontrarme algo mejor. Voy hablando un poco con Joaqui, recuerdo sobre todo que me dijo lo que se estaba acordando de Charlie, y es que a todos nos ha dejado el cuerpo un poco raro o feo la noticia de su accidente. Recuerdo que en un par de repechos largos empiezo a meter ritmo y voy pasando a las primeras posiciones de la grupeta, y cuando me voy a dar cuenta iba ya solo, en la bajada tras una de ellas miro a ver cuanta distancia había sacado y veo que Joaqui me hace gestos con la mano para que siga, pero entre que quería seguir con él y que tampoco iba a ir yo a ningún lado, ya cada vez más cerca de Benizar, levanto el pie un poco y acabaron cogiéndome otra vez, y ahí fuimos Joaqui y yo en cabeza dándonos relevos como leones, porque nuevamente no parecía la gente con muchas ganas de relevar.

El alto de Letur lo empiezo un poco frío pero poco a poco las sensaciones van volviendo y me anima mucho nuevamente ver como en este terreno voy adelantando a bastante gente, junto con Joaqui, que eso si, me dice que va ya un poco tocado y que va a parar en el avituallamiento de Benizar. Tomamos el desvío y en la mítica carretera que va camino del puerto vamos los dos tirando del grupo, enseguida Joaqui pone su ritmo degollante y no hago ni amago de seguirlo, porque con el puerto ya encima tampoco tenía sentido. Mira para atrás y le digo que siga a ver si me saca terreno para que le de tiempo a parar y subamos juntos Benizar, ya que yo aunque ya no llevaba agua, esperaba ver a Natalia y al tío de Juangre, que llevaban un bidón para mi, y no iba a parar en el avituallamiento. En cualquier caso y sin empeñarme acabo de cerrar el hueco con Joaqui, y en cuanto tomamos el desvío para el puerto y se empina la carretera ya en serio, se queda de mi rueda.

Le pego dos gritos bien fuertes pero parecía que iba a ser imposible que subiéramos Benizar juntos, ya que parecía que Joaqui se estaba quedando sin gas mientras a mi parece que definitivamente se me había invertido la tendencia y me estaba encontrando bastante mejor, y así en esas me quería tomar Benizar a modo de cronoescalada. Me abro el maillot completamente y llego al avituallamiento, donde muy amablemente me dan un vaso fresquito de agua en marcha que me sienta genial.

Enseguida veo en el margen izquierdo el coche del Patrón y al poco lo veo a él, me hace fotos y me dice que el Oscar va a cuatro minutos, algo a lo que yo no doy crédito (ya que no me dijo el motivo, con lo que iba yo pensando que Oscar debía haber agarrado una buena mierda como para que yo fuera tan cerca de él, y menos con la primera parte de marcha tan mala que me había marcado). Me da muchos ánimos y surten bastante efecto, voy encendido, pasando a un reguero de ciclistas constantemente. Aún así intento no abusar de desarrollo porque aunque no había tenido ni tendría ningún amago de calambre (ciertamente el día fue ideal, haciendo una breve reseña a la climatología decir que no hizo mucho calor salvo quizá un poco en Benizar, sin resultar excesivo, y el viento también se comportó bastante bien), con la marcha tan rara que llevaba, tampoco quería tentar a la suerte.

Me encuentro con Natalia y el tío de Juangre y me dan el bidón que ya me serviría para terminar de beber lo que necesitaba hasta el final.

Habiendo llegado arriba tras pasar a mucha gente y sin que a mi me pasara nadie, señal de que había hecho una subida bastante buena, engancho con un triatleta que llevaba una cabra, con acoples y los cambios en la punta de los mismos, y mientras pienso lo jodido que debe ser hacer una marcha (y más de estas características, con tanto repecheo) con una cabra y con los cambios en tal lugar, vamos los dos dándonos relevos camino de Las Lórigas, mientras a lo lejos veo a tres ciclistas y aunque no acabo de tener muy claro el color de la ropa de uno de ellos, por la forma de montar en la bici me parecía que era el Fran, aunque no daba mucho crédito a la idea ya que el Patrón ni me lo había nombrado.

Llegamos a las Lórigas con 4:31 según mi cronómetro, lo que me da una proyección en meta de unas 5:30, así que al menos voy contento de que la marca puede ser buena, y eso me redobla los ánimos. Al poco de coronar damos caza a los tres ciclistas y efectivamente con toda la sorpresa del mundo compruebo que uno de ellos era Fran, que me dice que ya va un poco tostado y que tire para adelante, pero le digo que se deje de tonterías y que nos vayamos los dos hasta Moratalla juntos.

Llegamos al avituallamiento de Zaén y la ínfima grupeta con los pocos que nos habíamos juntado se deshace porque Fran y yo no paramos y los demás si lo hacen, así que nos quedamos solos ya camino de San Juan, y tras el desvío se une a nosotros un tercer ciclista que se nota que va ya también bastante perjudicado porque los relevos que nos da eran sin gas y simplemente por echar una mano y por puro compromiso.

Vamos viendo una pequeña grupeta delante poco a poco, y tras los dos siguientes desvíos que ya nos meten en dirección al puerto de San Juan, acabamos por echarles el guante. Yo iba encendidísimo, con ganas de hacer al menos el menor tiempo posible y de resarcirme de la primera parte de mierda de marcha que había hecho, así que otra vez me tomo el puerto de San Juan como si fuera solo, paso a la grupeta y voy con la referencia de nuevo de subirme bien el pulso, viendo con alegría que las pulsaciones pasaban de las 170 sin problemas.

Me echo un buen compañero en esos pocos kilómetros, un chaval del Club Ciclista Alejandro Valverde, que llevaba algo más adelante a un compañero suyo al cual según me confiesa, quería echarle el guante, así que nos ponemos los dos ahí a saco, acabando por hacer saltar por los aires el resto de la grupeta de manera inmediata. Miro atrás a Fran que también se corta y me hace gestos para que siga y nos quedamos solo este chaval y yo, no tardando mucho en echarle mano a su compañero. Por detrás ya se veía que habíamos abierto hueco claramente.

Antes de terminar la subida y en la bajada cogemos a un par de ciclistas más y así nos juntamos cinco para terminar la bajada y la transición hacia Los Alamos, en la que sobre todo este chaval y yo nos dejamos el saín, ya que a los otros tres tampoco se les veía para muchas alegrías, y de hecho dos de ellos se cortan en la subida a Los Alamos mientras yo me dejaba ya lo último que me quedaba en ese tramo.

Así coronamos y mientras le vuelvo a echar una mirada cariñosa a nuestro cartel y me abrocho el maillot, nos tiramos para abajo con cierta tranquilidad y sin arriesgar, acabando por entrar otra vez los dos compañeros que se habían cortado en la subida.

Hago la primera parte en cabeza pero en la zona de curveo dejo que pasen ellos e incluso le doy unos pocos metros porque me gusta ver como van entrando en las curvas (de hecho en una a izquierdas vi que tras tomarla se enderezaban un poco y era porque subía un coche), en cualquier caso la bajada nos la tomamos con cierta tranquilidad y sin arriesgar en absoluto. Yo iba con una sensación agridulce pero al fin y al cabo el tiempo no era malo y también estaba contento al menos en parte.

En la parte final de la bajada les paso, pero en cuanto entramos en el pueblo les hago un gesto con la mano para que pasaran ellos, y levantamos el pie bastante en la calle del polideportivo. Como siempre mi emocionada mirada al cielo y la dedicatoria de mi esfuerzo y de mi marcha a mi madre entre los aplausos de la gente.

Finalmente tiempo oficial de 5:23:41 (consiguiendo como diría Charlie, el record Guiness de “mejora interanual moratallera”, rebajando en alrededor de tres horas mi tiempo del año pasado xD aunque ciertamente este año la marcha ha tenido algunos kilómetros menos). Enseguida veo a Juangre, que se ha marcado una marcha espectacular con 5:11, a Bleda, que según nos cuenta Juangre, ha hecho una marcha muy valiente dando una exhibición, tirando todo el rato hasta que en Benizar ha reventado, y a Oscar, quedando informado inmediatamente del por qué he acabado tan cerca suyo de forma incomprensible, y es que el pobre había pinchado nada menos que tres veces. En fin, vaya día, que ya empezó mal sobre todo por el accidente de Charlie y ahora este martirio para Oscar, aunque está claro que este siempre será un problema menor comparado con el primero.

Inmediatamente llega Fran, lo cual me sorprende porque se había hecho un buen corte en San Juan y nosotros no habíamos ido precisamente parados en la transición en los dos puertos, con lo que se han debido dejar el saín en el tramo de transición entre los dos últimos puertos por detrás en el grupo en el que él venía para intentar cazarnos otra vez, y eso contando con que en la corta subida a Los Alamos les abriríamos seguramente algo más de hueco. Le pego un abrazaco y nos reunimos con los demás. Saludo a mi improvisado compañero del C.C. Alejandro Valverde, que andaba también por allí, mientras al poco llega Joaqui, que se ha marcado una señora marcha, la verdad es que el tío para los entrenos que puede hacer, en particular con el club sin que sean en solitario, ha hecho una Requena bastante buena y ahora una Moratalla mejor si cabe.

Nos quedamos todos hablando unos minutos, hasta que me doy cuenta de que mi problema en el pie, el cual durante la marcha me ha dejado más o menos hacer, está presentándose justo ahora cuando he sacado el pie del pedal. Así que les digo a los demás que me voy para el coche porque necesito quitarme urgentemente la zapatilla.

Así que nos vamos a los coches y al rato llega Domi, que ha hecho una marcha bastante buena aunque por lo visto ha tenido algunos problemas físicos que no le han dejado rendir al 100%. Oscar y yo teníamos nuestros coches juntos y la verdad que me ha sabido muy mal su golpe de mala suerte en forma de triple pinchazo, el pobre se lamentaba mucho de esto, se nota que tenía mucha ilusión por hacer una buena Moratalla y quería obviamente que hubiera sido este año, pero como buen conocedor de la misma decía que Moratalla nunca deja indiferente, ya sea para bien o para mal, y estas cosas siempre dan mucha rabia, más aún cuando se llega en un estado de forma como el que él traía (impresionante como nos pasó en Los Alamos) y te tropiezas con el infortunio, pero bueno, estoy seguro que el año que viene sin más tardanza se va a desquitar.

Cogemos las cosas para ir a ducharnos y llegando al polideportivo coincidimos con la llegada de Ferni, otro que ha hecho una marcha bastante buena y la lástima es que por cuatro minutos se le ha escapado la medalla de oro, aunque al menos ha conseguido bajar de las seis horas por un minuto escasamente. Quedamos con él ya en la zona de comida y así nos vamos a ducharnos, con no pocos problemas ya que las duchas estaban atestadas de gente y el espacio era bastante reducido para dejar las cosas y demás, además de que ya no había agua caliente (con eso ya contábamos) y las duchas no tenían fuerza, cayendo solo un hilillo de agua de las mismas, con lo que la tarea de la ducha era ciertamente dificultosa.

Los Carrascoys participantes en la marcha (menos Javi y Ferni) en los macarrones

Tras la ducha nos vamos a la zona de comida y nos apalancamos junto a unos setos a degustar los míticos macarrones moratalliles todos juntos y a echar unas risas. Llega el Patrón también y allí estamos todos comentando las mejores jugadas y pasando un buen rato. El Patrón se va antes que nosotros porque tenía que irse a casa lo antes posible para darle un paseo a su mítico Kapo, y nosotros al rato también levantamos el tinglao y nos vamos para abajo, y en la línea de meta nos encontramos con el mítico hombre que debe pesar como 140 kg sino más, y que es un incombustible de la marcha, compartimos unos minutos de charla con él y en esos momentos llega Javi a meta, grande!, su primera Moratalla y concretamente su primera gran marcha (no recuerdo si también es su primera marcha) y el tío lo ha conseguido. Muy grande Javi!!!, la verdad que es para estar orgulloso de él y así se lo manifestamos todos.

Javi recién llegado a meta junto a Juangre

Y así nos vamos para los coches, ya para poner rumbo a Murcia, donde nos habíamos citado en el centro comercial Thader para ponernos ciegos a comer en el Muerde la Pasta, lugar que empieza a ser mítico tras la marcha de Moratalla, ya que el año pasado y este nos hemos juntado allí tras la misma. Finalmente allí nos congregamos Domi, Joaqui, Natalia, Juangre, Alberto (al que habíamos recogido a nuestro paso por Alcantarilla), Fabio y yo. Y así nos pegamos una cenaca en el buffet del restaurante y estuvimos echando unas buenas risas, y tras ello en la entrada del centro comercial hicimos la entrega de los trofeos de la pasada edición de la Fuensanta Klasikoa y de la primera edición del trofeo “Mayo in the flow”, entrega esta última bastante deslucida en particular por la ausencia de Charlie, que ha sido el gran creador de esta brillante idea, además de ser quien ha comprado todos los regalos, así que esperamos que al menos pueda hacer próximamente la entrega del trofeo al ganador y la maglia Krueger al último clasificado xD

Nos vamos a los coches, nos despedimos y llevo a Fabio a su casa y pongo rumbo a mi casa con ganas de ver a mi fauna, la cual estaban ya todo un largo día ya solos, y a mi llegada les doy un largo paseo por el parque a mis perros mientras pienso en la marcha, y me acordaba de las palabras de Oscar que antes citaba, en lo que Moratalla nunca deja indiferente. Y es una gran verdad, en lo que a mi respecta es otro año en la que no acabo de hacerme con ella después de mis ya nueve participaciones consecutivas (aunque las cinco primeras no fueran a un nivel muy alto para mis posibilidades, y las dos anteriores a esta… para que hablar xD) pero sigo teniendo pendiente hacerme con la marcha, y aunque como decía al principio el resultado en un sentido estrictamente técnico ha sido bueno y además la segunda parte de mi marcha ha sido ciertamente buena, no me puedo quitar de encima la poderosa sensación de que podía haber estado más adelante. Recordaba por ejemplo a Juangre, que allá por 2007 seguía teniendo pendiente con la marcha la misma cuenta pendiente que sigo teniendo yo, pero lleva ciertamente tres años consecutivos muy buenos en los que se ha coronado en la misma sobradamente.

Quizá el año que viene en la que si no pasa nada será mi décima participación y quizá con el recorrido original que tanto nos gusta recuperado para la misma, sería un bonito momento para conseguir lo que tanto anhelo en ella.

En cualquier caso para mi el balance ha de ser positivo en las tres marchas en las que he participado durante este mes de mayo, ya que salvo el pinchazo de Ayora y mis incomodidades en la primera parte de Moratalla, he estado a un buen nivel físico general tras dos años sin tocar la bici, aunque ciertamente he trabajado mucho desde septiembre hasta aquí para que ello fuera posible, todo sea dicho. También es cierto que aunque queda mucho año, voy teniendo en mente que este año sea un año de transición para sentar las bases de cara al año que viene, en el que me gustaría llegar ya de forma definitiva a comprobar cual pueda ser mi techo físico.

Pero la temporada no ha hecho nada más que comenzar y nos quedan un sinfín de retos por delante que no hacen sino alimentar mi ilusión y las ganas de seguir trabajando para poder llegar a ellos en las mejores condiciones para poder disfrutarlos todo lo posible.

domingo, 23 de mayo de 2010

Crónica II Marcha Cicloturista "7 Picos de Requena" (22 de mayo 2010)



(CRONICA DE FRAN)


CRONICA DE MI PARTICIPACION EN LA 2ª MARCHA CICLOTURISTA SIETE PICOS DE REQUENA 2010.


El fin de semana de la marcha 7 picos de Requena, ha dado para mucho.


La marcha comenzaba la tarde del viernes para algunos de nosotros, y así nos dimos cita para salir hacia Requena a media tarde, Peri, Carlos, Joaquín y yo.


Previamente, Peri había estado en mi casa comiendo, y los dos nos pegamos un buen atracón a comer, pues a mi madre le gusta que la gente se vaya bien alimentada de su casa.


Tras cargar el Picasso de Peri con nuestras bicis y bártulos, (parece una tontería, pero es una tarea importante, porque basta que se te olvide alguna cosilla para que te arruine el viaje, como por ejemplo las zapatillas, o el casco,….., sin embargo la ropa no están importante, pues uno podría correr en calzoncillos, o desnudo si llega el caso, pero no sin zapatillas ni casco, xDD.) nos reunimos con Joaquín y Carlos en la gasolinera del límite provincial con Alicante, y tras los saludos y tomarnos un café, nos ponemos en ruta. El viaje se hizo muy ameno, pues ahí íbamos Peri y yo dándole a la lengua todo el rato sin parar, echando unas risas. Como anécdota destacar que pasamos por el pueblo de Ayora, donde estuvimos hace unos quince días corriendo, y volvimos a ver la espectacular mole de la central nuclear de Cofrentes, que según Peri, estaba ahí amenazante con su columna de “vapor de humo”, xDDD, poca pijá que me pegué al escucharlo soltar esa frase, xDDD. También le estuve contando como se desarrolló la marcha de Ayora de 2009 en la que participamos Juangre, Carlos y yo y que transitaba en el mismo sentido que ahora íbamos con el coche, subiendo el puerto de la Chirrichana, que fue donde se desató la batalla en la marcha del año pasado.


En un pis pas estábamos en Requena, y el GPS nos guió de forma eficiente hasta el lugar donde estaba la entrega de dorsales. Allí recogimos los dorsales y rellenamos y firmamos documentos varios, xDD, y al mismo tiempo comenzamos a darnos cuentas de la gran cantera de blondes y brunetes que deambulan por las calles de aquella población. Peri se enamoró a primera vista de la chica que estaba dando los dorsales, la misma chica que con su simpatía al día siguiente nos entregaría los diplomas al llegar a meta.


Al rato nos fuimos al buscar el alojamiento para instalarnos y luego dar un borneo por el pueblo para ver el ambiente.


Particularmente yo, me quedé impresionado por la belleza del casco histórico de Requena, con sus estrechas calles de empedrado, sus casas antiguas, los pintorescos pórticos de las iglesias, etc…. bonito de verdad.


También estuvimos visitando una cueva que estaba en los sótanos del hotel donde pernoctábamos, restaurada en 1995, y que databa del siglo XII, que había sido utilizada durante la Inquisición como sala de torturas, y posteriormente reconvertida en bodega. Resultó muy divertida la visita. Allí Carlos se encargó de darme un susto padre, pues yo entré algo rezagado a la cueva y no me dí cuenta de que Carlos se había escondido en un lateral de la entrada. Mientras tanto Peri y Joaquín que los estaba viendo al fondo, hacían como si mantuvieran una conversación con Carlos que al parecer estaba más hacia el interior, y justo cuando estaba entrando yo……. ¡¡¡PÁ!!!, el corazón a 200, xDDDD.


Por la noche nos subimos todos a nuestra habitación para cenar juntos y charlar un rato, y tras esto, Joaquín y Carlos se retiraron a su aposento para descansar, que al día siguiente nos esperaba una buena.


El día de la marcha nos pusimos en pie a las 6.00 a.m. Particularmente a mí no me costó mucho levantarme, así que rápidamente nos ponemos con eficiencia a organizarnos, aunque la tarea no era muy pesada porque la noche anterior habíamos dejado las bicis preparadas, los dorsales puestos en el maillot y el material a mano, así que teníamos tiempo para desayunar tranquilos. Posteriormente al bajar a la calle con las bicis me llevé otra gran sorpresa (buena por supuesto) y que no voy a desvelar.


El sol comenzaba a salir, dando muestras de lo que hoy nos esperaba, que iba a ser calor. Aunque a primera hora hacía algo de fresquete, desde primera hora se podía ir de corto sin pasar apenas frío. Dejamos los coches aparcados donde habíamos pernoctado y desde allí nos fuimos en bici a la salida, así que resultó algo pintoresco el transitar con la bici por las calles de empedrado del casco histórico.


A las 7.20 o así ya estábamos en la línea de salida. Apenas había gente, y estábamos en las primeras filas, aunque rápidamente aquello empezó a llenarse de peña. Al rato llegaron Casao y Domi, que habían madrugado bastante para venir a correr a Requena, y se ponen junto a nosotros.


Pronto llega la hora, y con algo de retraso se da la salida a la marcha. La primera parte del recorrido transita por una calle adoquinada, que aunque no es muy dura, hay varios resaltos para frenar el tráfico y entre eso y el adoquín, la bici va continuamente botando. Yo temía que los bidones de la bici saltaran ahí, porque si se queda uno sin bidones en el km. 0, las risas que me hubiera pegado no iban a ser pocas precisamente.


Desde el mismo comienzo, la gente de cabeza se pone a marcar un ritmo rápido. Yo progreso posiciones y me sitúo cercano a la cabeza, aunque veo que hoy va a estar muy cara la marcha, porque ya desde salida hay ataques que estiraron el grupo bastante. En el primer corte se marchan por delante unos 10 tíos y abren un hueco de 15 segundos y a continuación el pelotón reacciona y se acelera el ritmo para tratar de dar caza, así que en el km. 2 ya íbamos rodando a 50 por hora. Yo iba por allí metido en el grupo de cabeza y de repente me da alcance Joaquín, con su habitual planta de ir degollando al que lleva a rueda, xDD, me mira, me sonríe, y me comenta que “¿aquello va algo rápido no?” xDD. En ese momento miré para atrás y se había formado un corte muy majo, que al final sería el corte bueno, pues por detrás había un amplio hueco con respecto al pelotón y por delante se había dado caza a los escapados y se había formado un grupo de unos 80-90 tíos, entre los que íbamos nosotros dos, pero ir a ese ritmo en los primeros kilómetros de la marcha supone hipotecarte el resultado final, sobre todo cuando te das cuenta de que ese ritmo no es el tuyo. Joaquín parecía que iba cómodo metido en el grupo de cabeza, pero subí a su altura y le dije que yo me descolgaba, que por detrás venía un grupo numeroso, y que de seguir a ese ritmo, en pocos kilómetros nos íbamos a quedar fuera de servicio seguro. Me hace caso y nos dejamos caer al grupo que venía por detrás, y que iba comandado por el Casao. Y junto al Casao aparecen todos los demás, Peri, Domi y Carlos. Llegamos al inicio del primer puerto del día, el pico Negrete. Previamente, en el terreno de aproximación al inicio del puerto, en un terreno algo pestosillo, Domi se pone a encabezar el grupo y marcar un fuerte ritmo que estira al grupo. La carretera es estrecha y el asfalto algo irregular, por lo que se va rodando bastante incómodo debido al pasodoble que está metiendo Domingo. Hay que ver como rueda en este terreno el tío, menuda forzona tiene.


El primer puerto lo subo a tren metido en el grupo junto a todos los demás del club. A ratos voy hablando con Peri y con Joaquín, y también me acerco al Casao para decirle algo.


Coronamos el primer puerto y nos tiramos para abajo en un rápido descenso en el que se estiró bastante el grupo. Hoy me estoy encontrando muy bien en todos los terrenos, tanto subiendo como bajando. Subo bastante ágil y las bajadas las hago muy rápido con mucha confianza. Así que en los descensos me dedico a adelantar a bastante gente para tratar de bajar en la parte delantera de los grupos y no verme cortado en ningún momento. También tuve que pegarle alguna bronca a algún flipao que se creía que iba sólo por la carretera. Terminada una primera parte del descenso, en una zona de toboganes, me adelanta Carlos y le pregunto que qué tal va, a lo que me contesta que se nota bien. Parecía que hoy era su día y me alegraba de verlo ahí bien situado. Por delante vemos un grupo grande y terminamos conectando con ellos y llega a formarse un paquete de unos 150 tíos. Al conectar con el grupo que iba por delante, yo me dedico a progresar posiciones y le digo a Carlos que sigamos remontando para no vernos cortados. A partir de ahí comienza un nuevo descenso que llega hasta el embalse del Benageber, descenso algo más técnico y revirado, pero con asfalto muy bueno, por lo que se puede ir bastante rápido. Es aquí donde se estira bastante el grupo y al final se acaba formando un corte en el que logro meterme. Al final del descenso se llega, primero a un pequeño túnel, pero que se pasa sin problemas y tras este a la presa del Pantano, tramo que está adoquinado y que afronto con cautela pues la bici pega unos botes muy fuertes, y tras cruzar la presa se llega a un túnel que fue una auténtica emboscada. La entrada al túnel fue muy peligrosa, pues estaba muy oscuro y no se veía absolutamente nada. Recuerdo que fue entrar al túnel y empezar a oir frenazos, así que me quité las gafas porque no veía un pijo y de repente noté que había un obstáculo delante de mí, así que frené en seco y me quedé a un palmo de un tío que se había parado allí en medio del túnel. Puse pie a tierra e intenté salir de allí indemne, y justo cuando yo salía oí por detrás de mí varios frenazos y a continuación un golpe, como si hubiera habido una montonera de corredores. A mitad del túnel ya se veía algo gracias a la ridícula y escasa iluminación a base de bombillas y se podía ver también la luz de la salida. Al salir del túnel respiro aliviado por haber salido de allí sin ningún percance, pero algo preocupado al pensar que quizás alguno de mis compañeros podía haberse visto involucrado en la caída. Quizás esta a sido una de las situaciones de mayor miedo que haya vivido con la bici. Eso de entrar a un túnel a oscuras, lanzado a bastante velocidad junto a un montón de corredores más tiene su miga, vaya que si la tiene. En fin. Tras pasar el túnel el pelotón en el que iba se ha estirado muchísimo y me he tenido que tragar un látigo durante un kilómetro. Justo cuando el grupo se había unificado, ha comenzado el segundo puerto del día, el pico Mataparda, algo más suave que el primero. Ahí me he dedicado a subir a un ritmo cómodo metido en el grupo en el que iba. El descenso del Mataparda también era bastante técnico, con muchas curvas, aunque con asfalto bueno, y ahí el grupo en el que iba, se ha vuelto a estirar, para reunificarse al final del descenso.


Tras bajar el Mataparda viene un terreno de transición con algo de repecheo, pero transitando por una carretera bastante buena y muy ancha, y allí me metí en la oficina durante un rato para tratar de comer y beber.


Tras salir de un pueblo comienza el coco del día, el pico Remedio, que contaba con dos kilómetros seguidos realmente duros, uno de media al 9.9% y otro al 10.9%. El grupo en el que iba se deshizo enseguida durante la ascensión debido a las fuertes rampas, aunque yo iba con un buen ritmo, con fuerza en las piernas, controlando el pulso y notándome cómodo. En la parte final de la subida, en una zona de revueltas ví a Peri y le di un grito de ánimo ¡¡¡Vamos Peeriii!! Y a continuación ví que venía Domingo, Carlos, Casao y algo más atrás Joaquín, por lo que ya me quedé más tranquilo al ver que ninguno había sufrido ningún percance.


En el pico Remedio, había un avituallamiento y un punto de control. Mi tiempo de paso por allí fue de 3h 02´. Paré a cargar bidones, y a continuación, me lancé para abajo en un rápido descenso y poco a poco fui cogiendo a gente hasta volver a reintegrarme al grupeto en el que iba. El descenso del Remedio era de esos de dar pedales, así que no había mucho terreno de recuperación. Para colmo los siguientes 27 kilómetros consistían en un contínuo sube y baja y con el firme en muy mal estado, y todo ello requería ir concentrado todo el rato para no meterte en ningún agujero y destrozar una rueda. Además, el asfalto tan roto hacía que la bici se agarrara bien y el rodar se hacía muy incómodo. Terminado este tramo en mal estado se llega un pueblo, se gira a la derecha y se entra en una zona con mejor asfalto. Fue allí donde dimos caza a un grupo muy numeroso de unos 40-50 tíos, que iban rodando a un ritmo algo más tranquilo. Allí me metí en la oficina y me puse a comer y beber todo lo que pude y a verlas venir. El Pico Peñas de Dios fue el más fácil de toda la jornada, porque de subida reales apenas eran un par de kilómetros y por buena carretera, y el pelotón subió agrupado. Allí tuve otro de los cabreos del día, pues la gente apenas se conciencia de que hay que tener algo de respeto por el entorno natural por donde transitamos en las marchas, y algunos no lo tienen presente y les resulta muy fácil desprenderse de todos los desperdicios de papelitos de las barritas, botellines vacios, etc…., que les cuesta guardárselos en el bolsillo del maillot y tirarlos después a un contenedor!!!


En el avituallamiento del Pico Peñas de Dios, decido parar a recargar los bidones para enfrentarme a la parte final de la marcha. Cargo rápido los bidones y me tiro para abajo, y en apenas 500 mt. vuelvo a integrarme en el pelotón, que deberá ser de unos 60 tíos o así.


El tramo de la marcha que venía a continuación era en descenso continuado hasta llegar al kilómetro 150, por lo que había que aprovecharlo para comer, beber y cargar pilas para el encadenado de tres puertos que había en la parte final de la marcha. En este tramo el grupo en el que iba se relajó muchísimo y se bajó el ritmo bastante, porque pegaba un viento en contra algo molesto, y nadie quería tomar el mando, así que me quedé allí en la oficina a ver que pasaba. Y lo que pasó fue que cuando llegó el inicio del siguiente puerto, el pico Chulilla, el grupo abrió el grifo y aquello se deshizo de forma inmediata. Allí fue donde pasé el peor momento del día. Me dio un pequeño golpe de calor, y me costó empezar a coger el ritmo de subida, y entre eso y que el ritmo en el grupo se aceleró bastante, acabé por soltar y subir a mi ritmo, sabedor de que todavía quedaba mucho terreno por delante y muy duro. En estos momentos miré el crono y llevaba 4 h 56´para 151 km. recorridos, por lo que aún restaban 33 km. para la meta y el encadenado de tres puertos. El primero de los tres era el Pico Chulilla, de 4km, sucesivamente al 3%, 7%, 5% y 6%, con carretera ancha y buen asfalto. Durante la subida un coche que me adelantaba paró a mi altura, bajó la ventanilla del copiloto, y una simpática niña pequeña estiró el brazo y me ofreció amablemente un vaso de agua que acepté gustoso. Tras coronar el puerto, sin nada más que resaltar, descenso de apenas un par de kilómetros y a enfrentarse de nuevo al siguiente puerto, el Pico Chera, este un poco más largo que el anterior, pero de rampas suaves y constantes. Aquí volví a recuperar de nuevo sensaciones así que intenté recuperar algo de terreno perdido con el grupo en el que iba anteriormente, el cual divisaba a lo lejos, y comencé a adelantar a corredores descolgados. Esta zona transitaba por un valle encañonado, de paisajes espectaculares, muy muy parecido a zonas por las que se transita en la marcha de Ronda. Poco que me acordé de Juangre y de que le hubiera gustado mucho correr esta marcha, que a él son de las que mejor le van. Antes de llegar al pueblo de Chera, que es donde acababa el puerto, en una zona de herraduras miré hacia abajo y creí divisar a lo que parecía un carrascoy, y que por la distancia que le llevaba la cifraba en dos o tres minutos. En Chera adelanté a dos corredores que se me engancharon a rueda, y aunque al principio iba tirando yo de ellos, en la parte final uno de ellos se me ofreció a darme los relevos que pudo para tratar de mantener un buen ritmo. Así subí el Pico Requena, el último del día, algo más corto y suave que el anterior. Llevaba gas en las piernas así que lo subí a buen ritmo, aunque algo retenido porque iba tratando de que no se descolgara el ciclista que me había ayudado en los relevos en la zona precedente. Me podía haber ido, pero se trataba de un ciclista con el que coincidí en Ayora en la parte final de la marcha y que estuvimos colaborando también en la parte final de aquella marcha y allí entramos juntos a meta, así que, tras coronar , nos pusimos de acuerdo él y yo a dar relevos con buena coordinación y así llegamos juntos de nuevo a la línea de meta. El final de la marcha de Requena fue espectacular. En los dos últimos kilómetros había una sucesión de rotondas y un callejeo que incluía un tramo adoquinado, el cual yo atravesé por su lado derecho aprovechando el canal de agua del lateral que era liso y por el que cabía una bici. En la recta final , giro en rotonda y al fondo se divisaba el arco de meta. Menuda alegría me dio al cruzar la meta, pues acabé bastante entero, con fuerza en las patas y contento por mi rendimiento en la marcha. Al final 6h 16´30”, posición 98 de la general y 50 en mi categoría.


Tras cruzar la meta, y recoger el diploma, me fui al arco de llegada para esperar a los demás, y tres minutos después de llegar yo apareció Peri. Verlo llegar fue todo un espectáculo. Le pegué un grito de ánimos, pero no debió escucharme. Le miré a la cara y se me puso la piel de gallina de ver como en ese momento iba emocionado, a la vez que miraba al cielo y señalaba hacia allí con el dedo índice.


Cuando cruzó la meta, me fui hacia donde estaba y le felicité por su marcha con un gran abrazo, reconociéndole el gran trabajo y esfuerzo que ha realizado para volver a estar otra vez en la brecha después de su parón por las oposiciones.


Al rato después, llegó Domi, y a continuación Casao con Joaquín. El rato de espera se nos hizo algo tenso porque pasaban los minutos y no llegaba Carlos. Joaquín nos puso en sobreaviso de que Carlos había pegado una petada descomunal, y que lo más probable era que se bajara de la bici. Eso hubiera sido lo más normal para una marcha tan dura y una petada de ese estilo. Así que viendo que a Carlos le quedaba todavía un buen rato para llegar, decidimos ir a recoger las bicis e ir a por los coches y esperar a Carlos en meta. Y estando cargando los bártulos en el coche, recibi sms de carlos diciendo que había llegado a meta…… en bici!!!!! Poca alegría que nos dio a todos conocer la noticia. Así que nos fuimos hacia la meta en coche, y al llegar allí vimos a Carlos sentado en una acera a la sombra, semi-roto y cabizbajo, quizás más chafado moralmente que físicamente porque él tenía esperanzas de haberlo hecho bien hoy. Pero hoy Carlos nos ha dado una gran lección de pundonor y entereza, de sobreponerse ante lo malo, y como buen carrascoyano, antes se recoge muerto que en coche escoba, je je.


Tras estar un rato con Carlos tratando de animarlo, nos fuimos a ducharnos, y tras esto, nos llevamos la ingrata sorpresa de que ya no quedaban macarrones…….. Otro fiasco para la organización. Así que tuvimos que irnos a un bar próximo a dar cuenta de unos bocadillos al mismo tiempo que aprovechamos para ver la etapa del Giro, con la alegría de ver al español David Arroyo con la maglia.



(CRONICA DE PERI)

Este fin de semana se presentaba con la numerosa participación de nuestro club en la dura marcha de los Siete Picos de Requena, que como su propio nombre indica, tiene un perfil de diente de sierra capaz de morder al más pintado xD

Yo particularmente acogía este fin de semana con mucha ilusión, primero porque nos íbamos a reunir ya el viernes por la tarde, dado que Charlie, Fran, Joaqui y yo habíamos decidido alojarnos en Requena la noche previa a la marcha para poder descansar convenientemente para la dura jornada que se nos avecinaba el sábado.

También estaba ciertamente algo dolorido aún ya que el miércoles previo había sufrido una caída de la forma más tonta posible mientras comenzaba el entreno de ese día, pero que no por eso no me dejó bastantes erosiones y algo de dolor también. En cualquier caso sabía que eso no me iba a quitar rendimiento en absoluto en cuanto a la marcha se refiere, la cual esperaba con mucha ilusión asimismo dado que sabía que mi estado de forma es bastante bueno y la marcha se amoldaba bastante más a mis características que por ejemplo la vivida hace un par de semanas en Ayora, mucho más técnica y con menos dureza que esta, lo que como ya contamos entonces, ocasionó mucha más tensión y nervios que en esta, donde poco a poco cada uno iba a ir a su sitio y el clareo iría llegando antes a buen seguro.

Así las cosas y gracias a que el viernes no trabajé, pude tomarme el día con mucha tranquilidad, incluso saliendo a rodar suave un rato por la mañana y terminando de hacer los preparativos para antes de la hora de comer irme camino de Murcia, habiendo dejado previamente a mis canes en la residencia. Después de ello parto hacia Santomera, donde Fran y su madre me habían invitado amablemente a comer, allí pasamos un rato muy agradable comentando los tres circunstancias ciclistas, anécdotas y carreras del pasado de Fran (su madre como cualquier madre, sufre cuando un hijo ciclista sale a la carretera, pero se notaba que también le gusta ese mundillo y está muy orgullosa de su hijo).

Tras degustar una comida estupenda, con la pasta como plato principal como no podía ser de otra forma, hablamos con Charlie y quedamos en la mítica gasolinera del límite provincial tras terminar de preparar la cena, que también me la lleve puesta de casa de Fran, el resto de cosas y cargar el coche.

Allí nos encontramos con Charlie y Joaqui, y nos tomamos un café y echamos unas risas antes de partir rumbo a Requena tranquilamente.

Pasamos como no, por Ayora y Cofrentes, nuevamente junto a las inquietantes torres de refrigeración de la central nuclear que tanto intimidan a Fran xDD

Llegados a nuestra localidad de destino, decidimos pasar primero a por los dorsales antes de irnos para el alojamiento. Allí nos echamos unas buenas risas retirando los mismos xD contemplando asimismo la belleza de la brunette que nos atendió, la cual a buen seguro hubiera hecho las delicias de Fabio xDD

Cumplido tal cometido, nos vamos para el alojamiento, con algún problemilla para localizarlo, ya que estaba en el casco antiguo de Requena, plagado de un laberinto de calles y callejuelas adoquinadas en pendiente, pero gracias a las indicaciones de los amables lugareños, no tardamos mucho en localizarlo.

Nos disponemos a subir las cosas a las habitaciones, las cuales estaban en un segundo y en un tercer piso respectivamente, así que ya perdimos algunas balas en ese buen número de ascensiones xD tras ello bajamos a ver la cueva que había en los sótanos del bar anexo al hospedaje, las cuales utilizaba supuestamente la Inquisición como lugar de tortura (aunque nosotros no vimos muchos instrumentos para tales menesteres allí xD), pero nos pegamos unas buenas risas Joaqui y yo, primero viendo como Charlie se agazapaba antes de darle a Fran un buen susto mientras este bajaba las escaleras xD y luego viendo como Charlie mancillaba y ultrajaba algunas botellas de licor que había por allí xD y es que a este zagal no se le ocurre nada bueno nunca xDD

Después decidimos ir a comprar alguna cosilla a algún hipermercado cercano y a dar una vueltecica por el pueblo, acabando en la mesa de una terracica deleitándonos de unos refrigerios mientras contemplamos a las blondies y brunettes locales, y es que el pueblo gozaba de alegría y frescura en este aspecto xD

Al rato nos volvemos para el alojamiento dando un paseo y ya nos subimos a las habitaciones, congregándonos los cuatro en la habitación de Fran y la mía, más espaciosa, para cenar y echar unas risas. Tras este buen ratico Joaqui y Charlie se bajan a su habitación mientras Fran y yo arreglamos las cosas para el día siguiente, colocamos el dorsal en los maillots y demás trajines habituales. Nos ponemos a ver un ratico la tele y echamos unas risas, y al rato ya apagamos la luz y a dormir…

Nos despertamos los dos antes de que sonara el despertador, yo básicamente porque me estaba meando vivo xD y ya no nos dormimos y estuvimos ahí echando unas risas de nuevo para variar xD y enseguida nos levantamos y nos fuimos a desayunar al comedor del hotel, donde comimos abundantemente, degustando además un pastel de carbohidratos cortesía de Joaquín, mientras Charlie se comía su potaje de chocolate xDD

Terminado el desayuno, nos vamos para las habitaciones y nos disponemos a efectuar los menesteres habituales, esto es, la obligada visita al Señor Roca y demás historias. Nos bajamos para los coches y tras entregar las llaves del alojamiento, nos preparamos para irnos para la salida, no sin antes habernos llevado una sorpresa bastante impresionante, la cual no quiero desvelar a los restantes miembros del club en esta crónica, ya que a buen seguro irá siendo desvelada próximamente a todos ellos xD

Nos vamos hacia la línea de salida, y allí nos encontramos con el Domi y el Casao, que habían viajado esa misma noche para llegar a la marcha. Hemos llegado temprano y estamos colocados en las primeras posiciones.

Tardan bastante en dar la salida y la gente acaba por impacientarse y silbar, retrasándose la misma hasta las 8:15 aproximadamente.

Finalmente se produce la misma y antes de la primera curva ni pasados cincuenta metros ya había perdido de vista a Fran xDDD Joaqui iba delante mía y por allí andábamos los demás. Voy bastante cómodo en esos primeros kilómetros, que constaban básicamente de toboganeo, aunque siempre voy deseando que llegue el primer puerto. Aún voy bastante desconfiado en las curvas, ya que aunque había rodado algunos kilómetros más la cubierta después del día de la caída, no es fácil sacudirse el asunto de la retina y la consiguiente pérdida de confianza.

Y así poco a poco llegamos al Pico Negrete, primer puerto de la jornada, en el cual encuentro buenas sensaciones. Ya se había producido un primer corte por delante si mal no recuerdo, en el que se había metido Fran, pero hacia la mitad del puerto veo que está cayendo hacia nuestro grupo (después me contaría que había visto que en ese primer grupo en el que iba lo llevaban degollao de ritmo y lo iban a enterrar si se empeñaba en ir ahí, así que se dejó caer a nuestro grupo). Y así en ese momento acabamos yendo más o menos cerca los seis componentes del club dentro de este grupo. La bajada la hago más tiesa que un palo, pasándome bastante gente. Aún así me sorprende ver que Fran no se ha ido mucho porque acabado el descenso lo vuelvo a divisar cerca.

En estos kilómetros llevo sobre todo la compañía de Charlie, le pregunto como va del tema de la alergia y me dice que de momento se nota bien y con buenas sensaciones, y me alegro porque yo tenía especialmente ganas de que le saliera una buena marcha.

Llegamos al famoso túnel y la mejora que se prometía según lo leído en los foros y demás lugares de internet no se cumple, resultando una encerrona sorprendente… no se veía ni a un palmo (absolutamente nada), todos los ciclistas tenemos que echar pie a tierra y empezar a dar pasos e impulsarnos con la pierna liberada, entre los gritos del personal cagándose en todo lo cagable. Así nos vamos aproximando a la segunda parte del túnel, cutremente iluminado por unas pocas bombillas en la pared, y cual es mi sorpresa cuando descubro que estoy casi encima de un ciclista xD poco a poco se van viendo las siluetas y la luz del final del túnel acaba ayudando a que volvamos a echar de nuevo el pie sobre el pedal y a retornar la marcha.

El segundo puerto, Pico Mataparda, también lo hacemos básicamente juntos los componentes del club, a esa altura ya voy con Fran en las primeras posiciones mientras me comenta que se ha llevado un buen susto pasado el túnel pensando en nosotros, ya que tras de él ha escuchado una ristra de frenazos y golpes, que fácilmente sería una montonera que se habría formado allí… por suerte ninguno de nosotros nos vimos involucrados en caída ni similar.

Y así coronamos y nos tiramos para abajo, en esta ocasión la grupeta se estira bastante, yo voy tomando más confianza con la bici, pensando que la temperatura ya va subiendo y la cubierta ya tendrá más grip, pero sigo bastante tieso y emparanoiado con el asunto del agarre de la rueda delantera (posiblemente más del que hubiera merecido).

En esta ocasión el grupo acaba cortándose en la bajada y ahí es donde perdí a Fran y ya no lo volví a enganchar, aunque luego descubriría que no iba lejos.

Llegamos al que se presuponía uno de los momentos importantes de la marcha, el Pico Remedio, que era en cuanto a sus números el más duro de la jornada. Aquí estaba claro que ya había que menear la rama, primero para intentar volver a enganchar con Fran y segundo para ver como iban los demás. Así que desde el primer momento que la carretera se empina empiezo a meter ritmo, comprobando que voy abriendo hueco progresivamente. Aún así, veo en alguna revuelta que a Domi no le termino de abrir distancia y que me la va manteniendo bastante, mientras que Charlie ha perdido algo más y ya más retrasado va el Casao.
A Joaqui ya no lo volví a ver durante la marcha.

Por delante en otra revuelta oigo a Fran que me grita “vamos Peri!!!” y yo le grito a él también, lo llevaba a cien metros y en alguna recta algo más larga lo iba divisando.

Aún así no he querido cebarme más de la cuenta y la tónica habitual en el manejo que he hecho de mis fuerzas, el protagonista debía ser el pulsómetro (que no quita para que haya estado mis buenos ratos al umbral), ya que la marcha tiene tal dureza que hubiera sido bastante suicida crucificarse en el primer tercio de la misma. Eso si, quería meter todo el ritmo posible para tensar la cuerda y que se acumulara cansancio de cara al encadenado de tres puertos final, que estaba claro que iba a ser decisivo con el cansancio acumulado para abrir hueco dada la situación, ya que se que el paso de los kilómetros suele ser un punto fuerte en mi.

Pero en estos momentos… oh oh!!! amago de calambre en el isquiotibial derecho… ostias!!. Pienso “pues empezamos temprano con estas…”. Por suerte me conozco bastante y confiaba en que no suelo pasar de esto, es decir, de amagos. Echo mano de los bolsillos y me conciencié de ir comiendo pastillas de sales, y efectivamente por suerte este episodio de forma increíble no se volvió a repetir al menos de forma destacable en los cien kilómetros restantes.

Llego arriba y me paro en el avituallamiento, ya que el agua me empezaba a escasear, y Domi llega inmediatamente y también para. Cuando salgo veo que están llegando Charlie y el Casao, mientras el Domi sale ya conmigo al unísono.

Bajada bastante mala sobre todo en su parte final, con algunos boquetes, arena e incluso algún pequeño riachuelo que había que atravesar, y comienza la cuarta ascensión de la jornada, el Pico Peñas de Dios, el cual no me va mucho porque es muy tendido, con porcentajes bastante suaves por lo general, y un asfalto en un estado lamentable, con mucha arenisca y muy botoso. Vamos en una pequeña grupeta Domi y yo, a la que con el paso de los kilómetros durante la ascensión se irían añadiendo más unidades que cogíamos por delante y que se unían por detrás. Una furgoneta que iba asistiendo a uno de los ciclistas de nuestro grupo iba todo el rato molestando muchísimo, pegado excesivamente a nuestras ruedas y metiéndose casi por donde no podía, y al final acabo por recriminarle que guarde la distancia y no moleste más.

Aquí la dureza que tengo en el lateral de mi pie izquierdo empieza a hacer su aparición de forma progresiva, y aún me daba por contento de que no hubiera aparecido antes.

Poco a poco vamos llegando arriba, comprobando por momentos la forzona que Domi se gasta en este tipo de terrenos cuando mete tuerca y nos ponía a todos en fila de a uno, mientras a lo largo de esta interminable subida, en la que al ir más o menos cómodo en el grupo me he podido permitir afanarme en comer y beber bien, el agua se me ha ido gastando otra vez, así que en el avituallamiento que había en la cima decido parar por segunda y última vez a repostar, pensando que con esa agua que cargara ya debía y tenía que ser suficiente para llegar arriba del séptimo puerto.

Así paro mientras veo que en esta ocasión Domi no lo hace, y me quedo bastante solo en el comienzo de la bajada, pero finalmente acabo uniéndome a otros tres chavales, y cuando la bajada empieza a suavizar y va cada vez haciendo más falta dar pedales, nos entendemos muy bien a relevos los cuatro y acabamos divisando a la grupeta y volviendo a integrarnos en ella. Me iba meando pero alomehó paraba.

Voy ganando posiciones en la misma, comprobando que no hay ritmo, así que paso delante a tirar para ver si la gente se animaba, pero tras un rato cuando miro para el lado invitando a los que iban justamente detrás a entrar al relevo, veo que se hacen los suecos y que llevo detrás a no menos de cincuenta tíos, así que como tampoco es cuestión de hacer el gilipollas hasta las faldas del quinto puerto, levanto el pie un poco hasta que alguno me pasa por ahí por pura inercia, y decido guardar algo de fuerzas, comer y beber para coger con fuerzas los tres puertos encadenados que se avecinaban.

Aquí la molestia que tengo en el pie ya había pasado a papel protagonista y ya estaba en el nivel de asemejarse a una puñalada cuyo dolor agudo me subía hasta el dedo meñique. Esto me lo tengo que mirar porque me temo que esto me pueda complicar poder terminar la Murcia-Madrid.

Y así llegamos al quinto puerto de la jornada, el Pico Chulilla, y desde el primer metro empiezo a meter ritmo, pensando en que llegaba el momento de entregar hasta el último gramo de mis fuerzas. Y así hice.

Compruebo con no poca alegría que el pulso aún me sube bastante bien y que me llega a más de 170 bpm sin problemas, lo que significa que las piernas aún estaban dispuestas a luchar más. Veo que por detrás estoy abriendo hueco y una cosa y otra me anima bastante. Acabo metiéndome en una grupeta antes de coronar este primer puerto de esta serie de tres, que me lleva en esta parte final un poco justo y me cuesta integrarme en el mismo. Llegamos arriba y acometemos la pequeña bajada que enlaza enseguida con la siguiente ascensión, el Pico de Chera, el cual discurre por una estrecha carretera de un desfiladero, muy bonito y con un asfalto un poco deteriorado. Poco a poco me voy integrando en la grupeta y voy a un ritmo cómodo con ellos, dentro de que despacio no íbamos en absoluto.

Llegamos arriba y bajamos para comenzar la que sería la última subida del día, el Pico Requena, el cual discurre por una carretera en un estado impecable y mucho más ancha que la anterior. Aquí ya decido marcarme una cronoescalada personal hasta arriba, y así paso delante de la grupeta inmediatamente y me pongo a tirar como un desalmado, disfrutando muchísimo de tener buena respuesta de las patas aún a estas alturas, pasado ya el kilómetro 170. Voy cogiendo cadáveres que caían de grupos precedentes, mientras que de nuestra grupeta también se había caído gente.

Así llego arriba y ahora ya si, dejo que me pasen y otros terminen el trabajo. Descenso bastante rápido por buena carretera, cuando la cosa se empieza a allanar, un ciclista con pinta de triatleta (llevaba los acoples y dos bidones detrás del sillín) bastante kapa, se agarra de los acoples y pasa a comandar y nos lleva a un ritmo muy bueno hasta la sucesión de rotondas previas a la entrada en Requena, mientras yo rezaba porque no me pasara ninguna historia en forma de pinchazo ni cualquier otra mierda similar.

Me empieza a embargar una emoción muy grande, supongo que fruto del esfuerzo en buena parte, y de la satisfacción por estar completando una marcha muy buena.

Me acuerdo como siempre mucho de mi madre, pero también me siento muy orgulloso y contento por Fran, que está viviendo unos momentos ciclistas inolvidables a los que ha llegado tras muchos años de tesón y de miserias físicas, y también de algunos golpes de la vida, y me iba regodeando en la alegría de imaginarme su satisfacción, imaginaba que todo esto se lo estará dedicando a su desaparecido padre, que tan orgulloso estaba de él y particularmente tanto le apoyaba cuando iba a las carreras en sus inicios ciclistas.

También he tenido momentos para Fabio, al cual siempre echo de menos en cualquier expedición ciclista en la que él no puede estar por una u otra causa, y le agradecía en la distancia su buen hacer llevándome los entrenos, que había acabado por plasmarse particularmente en esta marcha de una forma muy satisfactoria para mi.

Y así llegamos a Requena, entramos al pueblo y la emoción se ha hecho dueña de mi y prácticamente no puedo dar pedales y voy casi sollozando, me pasan bastantes ciclistas, entramos en la zona de pavé y ahí voy haciendo como puedo, curva a izquierdas y llego a meta, antes de mirar y señalar al cielo veo al Fran con una sonrisa de oreja a oreja, circundo la plaza y le pego un abrazaco. Que grande Fran!.

Buscamos la sombra de un árbol junto a la meta mientras esperamos a los demás y comentamos las jugadas con entusiasmo.

Llega Domi y nos comenta que el Garmin se le ha averiado. Menuda marcha se ha marcado el tío, yo no sabía hasta que punto podría aguantar una marcha de este estilo, con tantos puertos, dada su corpulencia, pero no ha sido hasta los últimos tres puertos cuando lo he podido dejar finalmente. Grande Domi.

Pasado un buen rato llegan juntos Joaqui y el Casao, comentándonos Joaqui que Charlie ha agarrado una buena mierda, y que cuando lo han dejado tenía muy mala cara y se iba a subir al coche-escoba. Nos dice que por tanto le habrán de quedar lo menos dos o tres horas para llegar, así que decidimos mientras tanto adelantar e irnos a los coches, guardar las bicis y acercarlos a la línea de meta para luego evitarle a él tener que ir hasta el alojamiento y demás. Y así hacemos, no con quedarnos con las caras bastante largas ya que nunca da gusto precisamente ver a un compañero caído en batalla. Por un lado estábamos contentos porque habíamos hecho muy buena marcha (Joaqui tenía sus dudas ya que no había hecho muchos fondos, pero se ha comportado como un jabato y ha estado también a un nivel muy bueno), pero por otro no nos podíamos quitar de la cabeza a Charlie, donde estaría, si estaría bien,…

Estando en los coches recogiéndolo todo, Charlie llama a Fran y nos dice que… ha llegado a meta en la bici!!!!. Finalmente no se había subido al coche-escoba y echándole al asunto lo que le echa un Carrascoy, tras haberse quedado en un avituallamiento sentado un poco sin saber si podía continuar en ese estado, finalmente ha agarrado la bici y se ha ido para arriba a terminar con los tres puertos finales y ha llegado a meta como un león. Que grande Charlie, que grande!!!.

En ese punto y mientras Charlie se quedaba sentado en la acera a la sombra intentando reposar un poco, le guardamos la bici y las cosas y poco a poco nos vamos los cuatro a las duchas, las cuales por supuesto ya no tenían agua caliente a esas alturas, así que haciendo de tripas corazón nos duchamos xD

Acabada la tarea, Fran habla con Domi por teléfono para saber donde andan y le comenta que ellos van a comer en un bar a las afueras de Requena, mientras nosotros vamos a la zona de avituallamiento y comprobamos que ya no quedan platos de pasta, un fallo bastante gordo por parte de la organización.

Y así, nos vamos a un bar junto a la línea de salida para comernos unos bocatas, el cual estaba también lleno de ciclistas, los cuales suponemos que tampoco habían llegado a tiempo para comer en el avituallamiento, y podemos visionar el final de la etapa del Giro mientras damos buena cuenta de los bocatas.

Tras ello nos vamos hacia los coches, momento en el que Juangre nos llama para ver que tal había ido la cosa, y mientras nos despedimos de Joaqui y Charlie, con los que hemos pasado un semi-finde muy guapo desde el día anterior, solo empañado un poco por la lógica insatisfacción de Charlie por su marcha, aunque lo importante es que hemos llegado bien a meta sin ningún percance mayor, y seguro que la semana que viene en Moratalla le saldrá una marcha mucho mejor :)

Y así nos ponemos en ruta hacia Murcia tranquilamente, con Fran al volante, mientras a mi me va sobreviniendo un sopor muy grande, solamente mitigado por la amena conversación con Fran.

En Santomera Fran descarga sus cosas y me despido de él, y ya pongo rumbo a Cartagena, llegando a casa tras recoger a mis perricos, y enseguida recojo las cosas y la pila me ha durado poco tras volverme a duchar tranquilamente (esta vez con agua caliente xD), cenar y ver un poco la tele. El día ha sido duro pero muy gratificante, sobre todo por la compañía y las risas con los amigos, tanto durante esa jornada como de la tarde del día anterior.

Y la semana que viene más madera… Moratalla ya está aquí :)

Mis datos:

- Distancia: 184,5 kms.
- Tiempo realizado: 6h19min31seg
- Posición en la general: 126 (de 880 dorsales asignados)
- Posición en la categoría (de 36 a 45 años): 47 (de 311)
- Media de velocidad oficial en carrera (contando paradas en avituallamientos): 29,25 km/h
- Pulsaciones medias: 159 bpm
- 6625 calorías

lunes, 10 de mayo de 2010

Crónicas II Marcha Cicloturista Valle de Ayora-Cofrentes (8 de mayo 2010)


(CRONICA DE DOMI)

Comenzaré por la salida a pesar de contar con la presencia del "Bufalo" no hizo honor a ese apelativo y fué mas bien lenta, al parecer el aire de morro hizo que se rodara en grupo los primeros kilometros aunque yo pensaba que ibamos controlados hasta algun punto kilometrico y luego darian suelta. Este tramo se me hizo interminable por el peligro y los continuos cambios de ritmo, en uno de los multiples frenazos un despistado se fué al suelo y me pilló casi detrás por lo que tuve que echar el pie al suelo, en un par de segundos pasé de ir junto a mis compañeros a perderlos de vista, además con mi habitual maestría para colocarme mal en el pelotón me iban pasando por todos lados y me quedaba siempre encerrado, para colmo cuando intentaba pasarme al lado izquierdo comenzaron a avisarnos que la guardia civil quería parar la marcha si no nos pasabamos al lado derecho, total que con no poco sacrificio y mas de un susto consigo recuperar algo de terreno y divisar a unos cuantos segundos varios mallots del Carrascoy pero justo en ese momento se giraba a la derecha y se estrechaba la carretera con lo que se produjo un embudo y se me perdieron de vista. La zona de bajada hasta el primer puerto del dia me la tomé con calma ya que estaba muy peligrosa y abundaban los kamikazes, a pesar de ello bajé relativamente bien he incluso pasando bastante gente. Poco antes del puerto había una zona de repechos en la que me vino de perlas el garmin, en uno de ellos al ver que era bastante duro quité el plato enseguida y el resto de la gente se lo intentó comer a plato con el resultado que suele ser habitual, salidas de cadena, gente parada y mas de un afilador, yo por suerte lo esquivé metiendome por la tierra y con mucha suerte conseguí esquivar el atranque, a partir de aquí decidí llevar el garmin en la pantalla del perfil casi todo el rato.

El primer puerto como suele pasarme lo comencé pasandome bastante gente pero poco a poco cambió la tendencia y a mitad de puerto iba ya recogiendo cadaveres sin parar, así que me fuí animando y al terminar me vi con muy buenas piernas y me tiré para abajo buscando enganchar una buena grupeta. Pero como suele pasarme en estos casos delante de mi el panorama era desolador, en las rectas no veía a nadie y por detrás tampoco se me acercaban por lo que me lanzo a bloque con la idea de pasar el menor tiempo solo pero hasta poco antes de terminar la bajada no consiguo recoger a una pequeña grupeta, les hago señas para que entren al relevo pero en uno de ellos miro para atrás y veo que iban a 100 metros, como por delante tampoco veia a nadie aflojo un poco para que entren pero ni por esas, así que apreto de nuevo y cuando vuelvo a mirar para atrás uno de ellos había saltado a por mi y lo espero para que entre, el chaval enseguida se puso a dar relevos y poco despues de Cofrentes comenzamos a regoger grupetas hasta que al comenzar el siguente puerto habiamos formado practicamente un pelotón que se deshizo en mil pedazos en las primeras rampas, en esta ocasión comencé mejor la subida, enseguida iba pasando gente y encontrandome cada vez mejor. Casi al final del puerto diviso a lo lejos dos mallots del carrascoy lo que hizo que me anime bastante ya que hasta ese momento creia que iba el ultimo del club, conforme me voy acercando veo que eran el casao y el Carlos, al contactar con ellos veo que no van muy bien y como no era cuestión de aflojar despues de la remada que me había pegado me pongo a tirar ya con la idea de no parar hasta el final, al principio pensaba que se habian quedado pero al ver que seguían conmigo y el terreno era favorable para mis caracteristicas apreto un poco mas y así continuamos hasta el avituallamiento, aquí paramos el casao y yo y el Carlos nos dice que esperará por el camino, rapidamente nos ponemos otra vez en marcha y volvemos a conectar con Carlos en el ultimo repecho antes del ultimo puerto pero poco antes de coronar pierde unos metros y ya no volvió a enganchar.

El Caroche me lo tomé con mucha precaución al principio ya que conocía bien su perfil y le tenía mucho respeto pero en las rampas mas duras vi que iba muy bien y decidí apretar a tope para que el casao no se me fuera muy lejos y poder llegar juntos a meta. Al poco de coronar nos juntamos y vemos a lo lejos al Peri a unos 30 segundos, la bajada a pesar de hacerla a buen ritmo practicamente no recortamos nada de tiempo y fue en la zona previa a los dos ultimos kilometros de subida donde enlazamos con él y formamos un pequeño grupo, los dos ultimos kilometros el Peri se pone a tirar y nos lleva a todos un buen rato degollaos deseando que se acabara esa infernal subida. La llegada era digna de una gran vuelta, calle ancha y una recta de mas de 500 metros para disfrutar de un buen sprint, aquí ya no me fiaba de las piernas ya que había tenido algun amago de calambre y esperé a que saltara alguien para arrancar pero enseguida me tuve que sentar ya que los cuadriceps se me querian agarrar al cuello. A pesar de todo terminé muy contento ya que hacía tiempo que no me encontraba tan bien en una marcha y al comenzar no las tenía todas conmigo de como iba a salir el dia. Para los amantes de las estadisticas los datos fueron los siguentes: velocidad media:30.08 desnivel:2490 metros y pulsaciones:157.

El resultado del club en esta marcha creo que no podía ser mejor, Fran expectacular (o fascinante), Peri si no llega a ser por el pinchazo hubiera estado con él, Carlos y el Casao estuvieron muy bien aguantando al pestoso del dia jejejejeje, y Ferni si no llega a ser por esos guantes de invierno creo que hubiera estado tambien con nosotros.

Para la proxima marcha espero encontrarme algo mejor y que el trofeo de Mayo in the flow se tenga que decidir a ser posible en las rampas de Benizar.

Nos vemos en Requena.:brazaco)


(CRONICA DE FRAN)


CRONICA DE MI 2º MARCHA CICLOTURISTA CASTILLO DE AYORA.


Esta marcha ha sido un tanto especial para mí por diversas razones.

En primer lugar he de destacar que hemos podido contar con la presencia de un gran amigo como Peri, que corría su primera marcha en plan competitivo después de su ausencia durante estos dos últimos años debido a las oposiciones. ¡¡El tío ha vuelto y de qué forma!!

Por otro lado la ocasión ha supuesto la vuelta a las marchas de Carlitos, el cual hace justo un año corrió su última marcha, precisamente la de Ayora, y este año volvía a la carga y no con pocas ganas precisamente. Al mismo tiempo contábamos también con la presencia de dos grandes como Domi y Casao, los cuales corrían su primera marcha en las filas del Carrascoy.

Y en último lugar, a nivel personal he vuelto a tener en esta marcha muy buenas sensaciones, sensaciones que no tenía desde la Larrau 2007. Estos dos últimos años, pese a no haber sido malos y haber hecho buenas marchas, no me he encontrado nada bien, y en prácticamente todas las marchas acababa petando.

La marcha comenzaba bastante temprano para nosotros, pues debido a que la salida de la marcha era a las 8.00, eso suponía meternos un madrugón fresquísimo para llegar hasta Ayora, y sobre todo para Peri que tenía que venir desde Cartagena.

Los instante previos a la marcha han sido momentos distendidos con las habituales risas y bromas, sobre todo por parte de Charlie, con sus típicas bromas de humor negro, y alguna parodia sobre el affair Piqué – Ibrahimovic que quedó bien parodiado entre Carlos y Peri y del que hay una foto que lo atestigua.

Ferni ponía su nota cómica también y se presentaba en la línea de salida con los guantes de invierno puestos. Yo pensaba que serían sólo para el inicio, debido al fresquete que hacía, pero cuando lo vi al entrar en meta al final de la marcha con los guantes puestos, me pegué buena pijá de ver que llevaría las manos una miaja sudorosas, xDD.

El rato previo a la salida estuvo amenizado por el speaker de la vuelta, Juan Mari Guajardo, el homenaje al gran Quique Gutiérrez, del que cabe destacar su segunda posición en el Giro de Italia, y su victoria en Navacerrada en la vuelta a España. Por cierto me quedé impresionado de la planta que tiene, que hace honor a su apodo de búfalo.

La salida de la marcha fue bastante tranquila en sus primeros kilómetros en cuanto a ritmo, pero no en cuanto a tensión. A la gente se le veía bastante nerviosa. Hacía un viento de cara bastante fuerte y nadie se atrevía a ponerse en cabeza y lanzar la marcha. Así que viendo el panorama estuve bien atento desde el principio, y me puse lo más adelante posible, incluso llegué a rodar durante un kilómetro o así en las tres primeras posiciones. En el km. 3 llega la primera escaramuza. Por delante se va un grupo de unos 5 o así y me voy con ellos, pero el fuerte viento que hacía hace desistir enseguida y por detrás la gente reacciona rápido. A continuación lo prueba Quique Gutiérrez y yo me voy con él, pero Quique va sin mucha convicción porque la gente reacciona enseguida y no llega a abrir hueco y enseguida desiste. El pelotón comienza a amontonarse en las primeras posiciones y el ritmo se ralentiza. Por allí me veo al Casao, que me pasa y se coloca bien. También llego a ver a Carlos y a Peri, que me adelantan y se colocan en la parte delantera de la marcha.

En el km. 15 termina la primera tachuela, que más que una tachuela era un tramo de subida suave continuada, y tras unos kilómetros de falso llano, se llega a un cruce, se gira a derechas y comienza un tramo de carretera en descenso. Ahí el viento sopla ahora de culo y la velocidad se incrementa, rodando todo el rato a 60 por hora. Yo me suelo desenvolver bien en este tipo de situaciones de rodar en pelotón, pero hoy hay mucha tensión y la gente va muy nerviosa. Pasé un rato de apuro, pues me iban adelantando por todos lados y la gente pasaba con manillares pegados, y claro eso a mí me acojonaba de pensar en que si se enganchaban las bicis, la ostia no iba a ser pequeña precisamente. De repente, un pringao que iba por ahí, se incorpora sobre la bici soltándose del manillar, y se pone a hacer sus necesidades allí mismo, y todo ello rodando a 50 por hora y en pelotón agrupado. Pues bien, al genares no se le ocurrió mejor idea que en vez de evacuar hacia la cuneta (él iba en el lado izquierdo), apuntó hacia la derecha, soltando un reguero de meado que iba esparciéndose al viento y mojando a todo quisque por detrás. Eso hizo que le llovieran insultos de todas las clases por parte de los demás corredores, xDD. Llegamos a la primera población. Yo había tratado de remontar posiciones antes llegar a lo más complicado del descenso, pero una vez dentro del pueblo, por sus calles era difícil remontar porque ya se había estirado el grupo bastante. Para más inri, al salir del pueblo comienza una carretera muy revirada, estrecha y de firme más irregular que se dirige hacia lo hondo del valle para llegar hasta la ribera del río. En el descenso me llevo el primer susto de la jornada. Para esta marcha le había puesto a la Giant las ruedas de perfil, y no estoy muy habituado a rodar con ellas. Además hoy estrenaba una pro race 3. Así que ha sido llegar a la primera curva seria, y la bici no iba por el sitio que yo quería, xDD, así que me las he visto para no salirme de la trazada y acabar en un bancal. Ahí no quedaba la cosa, y poco después, en una zona de curvas de 180º en descenso, en la primera frenada seria, he ido a tirar de frenos, y nada, como si no los llevara. Vaya risa me ha entrado, yo ahí tirando de frenos, y la bici que seguía, xDD. He tenido que hacer una maniobra muy extraña para no acabar tirando a alguien, y todavía no me explico como no me he caído. Por lo visto, y no sé si eso es común en las ruedas de carbono o si le pasa a alguien más, pero al principio la bici no frena un pijo, y hay que hacer varias frenadas fuertes para que se caliente la llanta o se asienten mejor las zapatas, y ya es cuando comienzas a notar un buen tacto en los frenos y que estos son eficaces.

Tras esos sustos, he intentado no perder mucho tiempo, pero en esa zona la marcha iba endiablada y el paquete iba en fila de a uno y muy estirado, así que el látigo que se ha formado ha sido de órdago. Tras terminar el descenso hay reagrupamiento. En el km. 35 se llega a la primera emboscada del día, un repecho de unos 2km. con unas rampacas bastante duras, y ahí se hizo la primera selección del día, hubo corte en el pelotón y por delante se fueron unos 70 tíos o así. Casi tengo que poner el pie a tierra porque había una zona a media subida en la que había un estrechamiento y con grava suelta a ambos lados, y claro, al no caber todos, los que pasaban por la grava patinaban y frenaban y los que venían por detrás tenían que parar en seco. Al coronar el repecho el grupo iba muy estirado y traté de remontar posiciones en la bajada, pero ya había un buen corte y a la velocidad a la que se iba era difícil cerrar el hueco, así que el corte bueno se acababa de formar, y por detrás nos hemos juntado un pelotón bueno de unos 60-70 tíos donde ya he permanecido el resto de la marcha. Llegamos a Casas del Río, donde comienza el primer puerto del día, de unos 8km. La subida no tuvo mucha historia. El grupo donde iba puso un tren muy bueno de subida y se mantuvo agrupado. Allí miré para atrás y vi que iba Peri a cola del grupo. Cuando llegó a mi altura estuvimos hablando y me dijo que se metió un calentón bueno para conectar con el grupo, y así fuimos los dos juntos durante el primer puerto, hablando y comentando las jugadas cuando la carretera lo permitía. El descenso del primer puerto fue bastante rápido, tanto que en una curva a derechas me llevé un susto padre, porque el ciclista que iba delante de mí trazó mal la curva, y yo que iba acoplado tras él, cuando me di cuenta que entraba pasado no me dio tiempo a reaccionar y tuve que sacar el pie del pedal y por poco me salgo fuera. El segundo puerto, el de Jalance-Morajete no tuvo mucha historia tampoco. Antes de empezar la subida en sí, había un tramo de repechos y recuerdo que iba ahí hablando con Peri, y fue llegar al pueblo donde se abandona la nacional y meternos en la población y haber un tramo de callejeo y lo perdí de vista y ya no volví a verlo hasta pasado medio puerto donde llegó a mi altura. La primera parte del puerto, era realmente dura, con tramos muy empinados, pero a mitad de subida las rampas suavizan y se van manteniendo constantes hasta llegar a una zona de falso llano ascendente en la que se alcanza el alto. En este puerto el grupo se ha seleccionado en buena parte y nos mantenemos unas 20 unidades o así. Tras coronar, hablé un rato con Peri y ahí fue donde ya no volví a verlo más. El descenso fue muy rápido, sobre todo la parte final que era muy técnica, y ahí tuve otro susto gordo, en una curva a derechas. Entré normal, trazando bien la curva, pero un genares me adelantó por fuera cortándome la trazada y estuve apunto de comerme al tío, así que tuve que clavar frenos y casi acabo en el suelo.

En la parte previa al Caroche el grupo se terminó de seleccionar porque uno que iba en cabeza marcando ritmo metió un pasodoble y hubo gente que ya no podía con ese ritmo y terminó quedándose. En el Caroche fue un espectáculo ver como la gente se abría de patas e iba quedándose, pero hoy yo iba súper y mantuve un buen ritmo durante toda la subida, incluso tirando del grupo en el que iba que se había quedado reducido a unos 7 tíos, que fuimos los que al final llegamos a meta juntos. En la subida al Caroche me di cuenta de que Peri no venía en el grupo. Empecé a mirar para atrás para ver si venía, pero no lo divisaba por ningún lado y comencé a pensar lo peor, porque el descenso del segundo puerto fue muy peligroso, aunque también llegué a pensar que igual había tenido un pinchazo. La parte final de la marcha fue para mí un mero trámite tras haber coronado el Caroche, pues los corredores que íbamos agrupados en ese momento nos entendimos a la perfección para ir dando relevos y tirando, y al final llegamos todos juntos a la meta. Al final, posición 73º de la general para mí, y un tiempo de 4h 51´, y lo que es más importante, bastante contento porque las sensaciones han sido muy buenas durante todo el día, con mucho gas en las piernas, bien de pulso y bien de respiración.

Tras pasar por meta estuve esperando a que llegaran el resto de mis compañeros, y ese fue quizás el peor rato que pasé, pues vi que pasaban los minutos y que no llegaba Peri, y no dejaba de comerme el tarro por si le había pasado algo malo pues era muy raro que le sacara tanto tiempo. Al final a lo lejos divisé que venían el Casao, Domi y Peri juntos por lo que me quedé más aliviado. Al rato llegó Carlos al que considero que también ha hecho una marcha muy buena después de haber estado un año sin correr nada, y bastante después llegó Ferni, concluyendo así la participación de los Carrascoy en esta marcha.

Por cierto, la central nuclear de Cofrentes, para vuestra tranquilidad, todavía no ha reventado, aunque de ella sale una incesante e inquietante columna de humo, xDD.


(CRONICA DE CHARLIE)

Tras el correpondiente madrugón y la sopa y el frio de montar bicis, vestirte, etc.. nos dirigimos hacia la salida... Tras unos momentos de espera, a las 8.10 dan la salida con la habitual traca. Como este año la salida es picando hacia arriba los primeros kilómetros esperaba ciertamente algo de clareo, pero el viento de morros aplaca claramente las intenciones de la peña y se anda casi, casi neutralizados, lo que aumenta la tensión al ir siempre rodeado de peña y alguno bastante globero. Iba siempre cerca del Peri y del Casao, mientras el Fran, con su proverbial don de colocarse siempre iba unos 50 puestos por delante... Al Domi no lo veo pero no iria muy lejos...

Tras ese tramo de subida, se gira a la izquierda y con aire a favor afrontamos la vuelta a Jarafuel, siguiendo la misma tónica que en los primeros kilómetros. Yo no me encuentro especialmente incómodo, pero a veces alguno hace algunas cosas que te hacen ponerte alerta, porque la velocidad es alta y una ostia a esas velocidades no debe dar justo...

En esta tesitura llegamos a Jalance tras una bajada bastante pronunciada y se produce uno de los primeros cortes, aunque rápidamente se cierra no sin tener que apretar los dientes. Pero nada más llegar, desvio por una carretera estrecha, bajada pronunciada y se empiezan a producir más cortes, con el consiguiente látigo... Así, por un terreno de curveo pegados al rio se llega a un repecho duro de unos dos kilómetros, donde veo que el Casao pasa por problemas porque uno se le cae delante y tiene que bajar de la bici precisamente en el sitio donde más pendiente habia. Mientras el Fran sigue por delante, porque al ir tan bien colocado todos esos cortes y latigazos se los ahorra y el Peri y yo seguimos en el mismo grupo. Todo esto hasta que el grupo del Peri se va un poco por delante al terminar el repecho y nos toca remar a los de atrás para enganchar, todo esto antes del primer puerto de la jornada (Casas del Rio), por un terreno pestosísimo, lleno de repechitos, curvas, etc., pero muy divertido...

Enganchamos con el grupo delantero justo cuando empieza el puerto. Mal momento. Tengo al Peri a 20 metros cuando empieza el puerto, pero nada más empezar veo que ese ritmo es degollante y decido calmarme un poco, así que los dejo ir... Luego va cayendo más gente y encuentro un buen ritmo de subida, el grupo no se me va más de 30''... El puerto es de rampas constantes al 6-7% con un tramo de bajada en medio... Lo paso sin problemas, pero el grupo del Fran y del Peri ya se me han ido.... Antes de coronar nos engancha por detrás otro grupo y montamos un buen pack de unos 40-50 tios para afrontar el trano de llano y la bajada de la Chirrichana que nos lleva otra vez a Jalance.

El problema es que las ganas de mear aumentan. Me noto con la barriga muy hinchada y a disgusto, asi que en una de esas decido sacar la chorra en marcha pero nada, imposible, asi que toca para... Veo como ese grupo se va y era bueno.... Lástima... Pero enseguida viene otro grupo por detrás y allí me encuentro al amigo Casao, mejor...

Total, que asi seguimos hasta el comienzo del segundo puerto (Moragete), que tiene unas rampas bastante importantes al principio. Cada uno a su ritmo, el grupo se deshace y cuando acaba la parte dura el Casao y yo hacemos el resto del puerto juntos, con mucho aire de morros y algo de fresco.... Bueno todo, todo no... porque a falta de unos dos kilómetros para la cima nos engancha un "expreso" llamado Domingo que viene con mucha fuerza y enseguida se pone a tirar... La exhibición que he contemplado durante unos 15-20 kilómetros del amigo Lajarín para mí quedan, qué pijá a sufrir... Grande Domi, que clase ¡¡¡¡¡

Así llegamos a un avituallamiento previo a la bajada para llegar de nuevo a Jalance... Yo decido no parar ya que llevo agua y provisiones de sobra. Les digo al Casao y al Domi que les espero por delante, conociendo por el año pasado que el terreno previo al alto de Caroig no es precisamente llano y que ya no me encontraba con muchas fuerzas restantes para poder seguir el ritmo que el amigo Domingo estaba poniendo... Así que bajamos a Jalance y nos desvian para llegar a ese tramo, con algún fostiado por ahí... Tras una sucesión de repechos veo como Domi y Casao vienen ya por detrás, pero me cogen justo en un repecho duro y se me escapa el tren, yéndose los dos solos para encarar el inicio del puerto... Lástima no haber tenido fuerzas, porque su ritmo es muy bueno y van dejando a todo el que se les engancha...

De todas formas el Caroig ya está aquí... El inicio del puerto es suave, pero a 3 kms. de la cima la pendiente aumenta hasta situarse en un 10% mantenido con rampas del 15-16% en algunos tramos. Además, aquí el aire vuelve a darnos de cara, lo que, unido a algunos amagos serios de calambra, aconsejan mantener la calma... Lo cierto es que antes de empezar el puerto me veia bien, para darlo todo en ese tramo e intentar poner un buen ritmo para volver a engancharme con los compañeros, pero enseguida la carretera dicta sentencia. A lo lejos veo como el Casao deja un poco al Domi, pero no mucho. Tomo referencias en una curva justo antes de coronar y me sacan 1:30 aprox. pero las fuerzas escasean y las esperanzas de remontar se esfuman... Corono haciendo el último esfuerzo e intentando evitar el inminente calambre y me tiro para abajo... Tras la bajada, giro a la izquierda para afrontar los últimos 5 kilómetros en constante subida, metido en un grupo sufriendo el constante degollamiento al que me someten un par de pestoso. Aquí ya me alegro de que esto termine pronto, porque no queda mucho fuel... Así que llegamos a Ayora y meta...

He hecho 5:08 a una media de 29,5 km/h.. Y estoy contento, ya que, como decia el viernes, solo pedia no tener condicionantes externos del tipo de alergias, pinchazos, etc. y que la carretera dictara sentencia y pusiera a cada uno en su sitio.. Y así ha sido sin duda... Así que contento, porque lo he dado todo. Siempre cuando acabas piensas en donde podrías haber ahorrado fuerzas, que si tal, que si pascual... Pero en 150 kms. a todo el mundo le pasa algo y yo he hecho una marcha al 90% perfecta en ese sentido.... Como peros, el llevar siempre el pulso muy alto y comprobar como con el paso de los kilómetros en las subidas no soy capaz de mantener una potencia más o menos estable, pues si la primera subida la hago a una potencia determinada, en la tercera pierdo mucha potencia para un mismo pulso... O lo que es lo mismo, me falta fondo.....

Cuando llego están ahi el amigo Paco y el Peri... Qué decir del Paco, pues que está fortísimo y se le ve muy contento.. yo me alegro enormemente por él, joder, aun a pesar de ser mi enemigo mortal... Mientras tanto, el compañero Peri ha tenido la mala suerte de la jornada en forma de pinchazo. Mierda... Me dicen que han ido toda la marcha juntos hasta que en la bajada del Moragete ha reventado literalmente la cámara... Me fastidia porque era su primera marcha seria tras su parón por las oposiciones y porque ha puesto mucho empeño y muchos kilómetros para llegar bien a estas citas, pero bueno, para tu consuelo decirte que en 15 días tendrás otra nueva oportunidad y que ésto no es sino el principio de tu gran año de reenganche.... Además, ahi tienes el acicate de a ver como coño le remontas al Paco los 12 minutos que te saca a tí, y tambien al Domi y al Casao.....

El Domi y el Casao han hecho también una gran marcha... El Casao me comenta que cuando ha tenido que echar pie a tierra se le ha salido la cadena y ha perdido bastante tiempo, y que luego ha tenido que tirar de su grupo junto con uno del Foromtb, pero ha terminado muy fuerte... Y lo del Domi, menuda exhibición... Con una inteligencia y una clase enormes, me ha dejado boquiabierto cuando nos ha cogido y se ha puesto a tirar como una locomotora... El gancho con el que me llevaba ha estado a punto de romperse en muchas ocasiones, porque tiraba como alma que lleva el diablo... Lo dicho, una exhibición... Cuando se ha parado en el avituallamiento, incluso han llegado tres o cuatro a los que habia degollado para comentarme la jugada y yo todo orgulloso de tener como compañero a una máquina.... Grande...

Por su parte, Fernie lo ha hecho muy bien.... Ha llegado con 30' de retraso y con algunos calambres igual que yo, pero pienso que ha hecho una buena marcha, dándolo todo también... Muy bien Fernie, a ver si con "continuidad" y con "dedicación" puedes evitar que el guante de Freddie Krueger descanse sobre tus manos y se lo cedes a alguno de estos gañanes......


(CRONICA DE PERI)


La marcha de Ayora empezaba quizá más pronto que ninguna, el despertador me sonaba en la madrugada del viernes al sábado a las 3:30, ya que tenía que estar en casa de Fran en Santomera sobre las 5:10, así que intenté adelantar el día anterior todo lo que pude, para llegar e irme antes del trabajo, e intentar anticipar así las tareas que tenía que realizar por la tarde, las cuales incluían salir un ratico a rodar con la bici y pegar un par de apretones corticos para activar el cuerpo.

Cumplido con todo, estaba metido en la cama a las 22:30 del viernes, y sorprendentemente tranquilo sin pensar en ese agobiante “me tengo que dormir, me tengo que dormir”, que otras veces acaba haciendo que sea imposible dormirse xD así que me dormí a los pocos minutos aún siendo una hora poco habitual para meterme en la cama.

Y así salí puntual a la hora prevista hacia Santomera y llegué asimismo a buena hora a casa de Fran, recogiéndolo y poniéndonos en marcha rápidamente hacia la mítica gasolinera del límite provincial, donde nos reunimos con los demás, esto es, Charlie, Ferni, Domi y Casao. Y así en parejas partimos los tres coches en caravana, con el capitano Charlie comandando la grupeta de cuatro ruedas, yendo bastante jaquetillos hacia Ayora en buena parte del camino xD.

Llegamos a la localidad alicantina poco antes de las 6:45 y con tranquilidad aparcamos en buen sitio en el parking junto al pabellón y retiramos los dorsales y demás. No hacía mucho frío pero tampoco mucho calor, la hora es temprana y algunos dudábamos entre conservar o no los manguitos (yo no dudaba porque básicamente no me los había llevado xDD).

Nos vamos hacia la salida y llegamos cuando aún no había mucha gente, colocándonos hacia la sexta fila o así, delante de la plataforma donde habla el speaker y donde le hacen un homenaje al ex-pro Quique “Búfalo” Gutiérrez, mientras el Charlie me degüella con una de sus míticas imitaciones, en esta ocasión de dicho ciclista y hace que gaste un millón de balas partiéndome el culo xD

Salimos y la carrera transcurre conforme me la había imaginado más o menos tras ver el perfil de la misma… no hay terreno para que se haga un mínimo de clareo y el viento frontal hace el resto para que el pelotón se mantenga completamente agrupado mientras hay que soportar la tensión de la alta velocidad y los nervios de mucha gente que busca ganar posiciones de cualquier forma y sin llevar un mínimo cuidado, ocupando el pelotón la totalidad del ancho de la calzada mientras las motos de Guardia Civil y organización se afanaban infructuosamente en que nos fuéramos exclusivamente al carril derecho, cosa harto complicada tal y como estaba el asunto. La benemérita amenaza en un par de ocasiones con parar la marcha si no hacemos caso, pero el rebaño se resiste a confinarse en el redil indicado xD.

Los primeros 60 kilómetros transcurrieron en este clima de pseudo-nerviosismo e ir todo el rato con las orejas tiesas, la tónica fue ir viendo a Fran en las primeras posiciones, siempre impecablemente bien colocado en su sitio, y el Casao también iba habitualmente algunas posiciones por delante, mientras parte de ese tramo del viaje fui compartiéndolo con Charlie. A Domi no lo vi ya hasta el final de la marcha, aunque suponía que iba no muy lejos por detrás, ya que según nos ha contado, los inicios muy explosivos le cuestan más trabajo para arrancar el motor (a mi me pasa parecido) y en todo caso iría colocado en un sitio que estimaba conveniente o cómodo, y Fernie también iría por ahí cerca supongo. A la derecha nos van quedando mientras las impresionantes chimeneas de la central nuclear de Cofrentes mientras seguimos bajando como locos, no sabría cuantificar la cantidad de kilómetros que he ido engatillao, recordaba consejos de Juangre respecto a esta marcha en especial, y en esos momentos tenía en la mente su indicación de que evitara las oficinas, pero vamos,… que más hubiera querido yo en muchos momentos que evitarlas, pero por más que hacía por ir lo mejor posible colocado, aún así llegaba una curva fuerte, o un cruce en llano o picando hacia abajo, y los látigos eran de órdago, me veía negro con el 50x12 y cuando me iba a dar cuenta y miraba de reojo iba el antepenúltimo o incluso el último, y en que me veía para no cortarme, en ese punto en el que no sabes si dar pedales o dejar de hacerlo, con esa sensación de que aunque vayas a 50 o 55 km/h ponerte en posición aerodinámica y dejar de pedalear puede costarte el quedarte cortado y vas ahí sufriendo en el filo de la navaja y degollao… en fin, mal, muy mal terreno para mi, que no estoy nada curtido en estas historias. Aún así creo que lo salvé con buena nota, aunque seguro que gasté más balas que cualquiera que se sepa manejar mejor que yo en estas lides.

Ahí iba yo mirando el perfil del Garmin, deseando que llegara la primera tachuela que teníamos de aperitivo antes del primer puerto, para que la cosa se tranquilizara ya de una santa vez y se hiciera una miaja de clareo al menos… y así llegamos a esa tachuela y empezamos a subir entre un barrizal de gente. En un momento determinado veo que el Casao nos pasa a Charlie y a mi como una exhalación y se mete culebreando entre toda la marabunta de gente que va subiendo a duras penas en lo que venía a ser el primer murete de la jornada. Mucha, demasiada gente. Percibo que Charlie pierde algún metro conmigo pero demasiado hago de ir pendiente de que no me tiren. De pronto no se que ocurre que hay un frenazo brutal y una acumulación de gente parada espectacular, que hace que me ponga a 0,1 km/h y por centésimas de segundo no tengo que sacar la cala del pedal.

Salvamos por líneas el asunto y bajamos la tachuela y poco a poco nos vamos metiendo en el primer puerto (a esas alturas creo recordar que llevaba una media de 35 km/h o algo así). Llevo delante una pequeña grupeta en la que veo a Fran. Yo iba pensando que el Casao iba por delante, ya que no debí verlo cuando lo pasé, y luego efectivamente luego se confirmó que iba por detrás. Con paciencia y controlando bien el pulso, cómodo de piernas y a gusto en este terreno que se amolda más a mi, acabo entrando bien en la grupeta y ya me quedo con Fran y vamos cruzando algunas palabras. Llegamos arriba y a bajar como locos. Recuerdo en una curva yendo detrás de Fran, como vi que este tenía que sacar el pie del pedal porque casi se la come, ya que según me cuenta el que iba delante suya tomó la curva como si esta no existiera, y Fran se confió siguiendo su trazada y por poco se la come. Menudo susto, y es que hay gente que va como pollo sin cabeza. Supongo que luego cuando uno se vea en el suelo con las patas por alto habrá de pensar la subnormalidad de haberse jugado el pellejo de tal forma por esto que no deja de ser una marcha cicloturista en la que no nos jugamos nada, más que en estos casos la posibilidad de hacernos mucho daño y complicarnos la vida. Se viven muchos momentos de tensión, frenazos brutales que provocan obligados frenazos a los de atrás, yo mismo me vi en algún apuro también que en alguna ocasión acabó incluso haciendo que me culebreara la rueda de atrás… que peligrosas se ponen las marchas estas en las que no se estira la salchicha hasta pasados muchos kilómetros…

Así completamos la bajada y siguiendo bastante concentrados porque a estas alturas del pelotón no se pierde el momento para seguir tensando el asunto y al mínimo despiste te descuelgas, subimos otra tachuelilla que precede al segundo puerto de la jornada, La Chirrichana.

Finalizando la bajada de la tachuelilla voy hablando algo con Fran pero de pronto se adelanta unos metros con la habilidad de pasar a gente entre las curvas y recurvas, y así se empieza el segundo puerto, que tiene un par de kilómetros durillos y yo lo empiezo con algunos pocos metros perdidos de la grupeta, con la tranquilidad de que me veo bien y voy a entrar otra vez, pero también con algo de cabreo por mi torpeza y perder esos pocos metros, quedándome entre el reguero de ciclistas que pierden metros y suponiendo que iría más cómodo en el seno de esa pequeña grupeta.

Sin cebarme de nuevo eso si, me cuesta medio puerto volver a entrar y así vamos completando esa meseta que tenía en la parte de arriba, tipo Benizar-Las Lórigas, y tras ella comenzamos a bajar.

Y aquí viene donde se me tuerce la marcha, voy ahí cómodamente con Fran y en una curva a derechas solo me ha dado tiempo a ver algo de color negro del tamaño de una piedra pequeña en la carretera, no me ha dado tiempo ni a pestañear y psssspsspsssssss… a tomar por culo la rueda delantera. La rueda se ha desinflado de tal forma que en esos momentos antes de bajarme he temido que se hubiera rajado la cubierta y ello hubiera supuesto el fin de mi marcha. De hecho cuando me paro he visto un notable desperfecto en la misma que ya me ha hecho ir bastante emparanoiado en el resto del recorrido.

La grupeta se va volando inexorablemente, mientras intento desmontar la rueda y hacer las obligadas operaciones de reparación lo más eficientemente. Nada más lejos de la realidad, dado que pongo la cámara de repuesto en el suelo junto a los dos desmontables, y cuando voy a echar mano de estos, de forma inexplicable… no encuentro uno de ellos! xDD me tiro como un minuto intentando encontrarlo xD intento desmontar la rueda con un solo desmontable (alomehó xD) y al final tras remover una mata que había pegada al asfalto lo encuentro. Me pasa una segunda grupeta bastante numerosa volando. Me pasa una ambulancia a toda hostia y con los rotativos y las sirenas enchufados. Acabo por montar la rueda e inflarla con la preocupación que antes mencionaba, de que se me saliera la cámara por el agujerillo que se le había hecho a la cubierta al meterle presión, cosa que finalmente no se produce. Antes de montarme, aprovecho para mear.

Todo este episodio me ha servido como antes relataba, para ir el resto de la marcha pensando si la rueda me iba a aguantar y si iría bien, a pesar de haber revisado convenientemente el interior de la cubierta antes de volver a montar. Subiendo Caroche me parecía ver que se aplastaba demasiado la cubierta cuando me ponía de pie, lo que no hacía más que acrecentar mi preocupación de que la rueda se debía estar deshinchando, además de la lógica desconexión mental que se suele producir cuando te va saliendo una marcha muy buena y tienes un golpe de mala suerte de este tipo.

Me quedé más tirado que una colilla, fui remando solo un rato de forma algo pasota y tragando aire de cara como un león, y luego me cogió un pequeño grupo que tal y como me cogieron tímidamente, en un falso llano dejaron de tirar y me tuve que poner a comandar yo de nuevo pensando que la diferencia que me iba a sacar Fran iba a ser ya del todo insalvable si no me espabilaba un poco en la medida de las posibilidades.

Y así retomamos la parte final de la bajada, en la que vivo el desagradable momento en el que los tres ciclistas que iban delante mía llegado un punto, se comen una curva cerrada a derechas y se van fuera de la carretera, dándose un buen hostiazo, aunque por fortuna me pareció ver en esas pocas décimas de segundo (algo que espero que se correspondiera con la realidad) que no habían caído mal y no se habrían hecho mucho daño (al menos cayeron encima de abundante vegetación).

Empieza el Caroche y poco a poco el porcentaje va aumentando hasta hacerse bastante fuerte. Me pasa un ciclista con aspecto sudamericano y un culote del Caisse y mientras lo saludo se me queda mirando con una sonrisa sin abrir la boca xD medio kilómetro más adelante me lo encuentro pinchado en el margen derecho, mientras me pregunta si llevo una cámara de repuesto de sobra… estoy a punto de darle la que me quedaba, echándome la mano al bolsillo del maillot (siempre llevo dos) pero enseguida me asalta el pensamiento de que si se la doy, yo me quedo sin ninguna para lo que me resta de marcha, así que sintiéndolo mucho le tengo que decir que no…

Poco a poco consigo ir emparejando el pulso otra vez, me alegra ver que aún sube y que me voy metiendo otra vez en harina y me voy sacudiendo la desconexión mental que llevaba encima. Y así voy adelantando a todos los ciclistas que llevaba a tiro por delante, combino el 25 con el 27, que siempre me permite subir muy cómodo y a buena cadencia en este tipo de encerronas. El paisaje es bastante bonito. Se me pone a mi altura un coche que supongo que iría asistiendo a algún ciclista, y en el asiento del copiloto iba un chaval que obviamente se había dado una buena hostia, porque me sonríe y me recuerda al “cuñao-risitas”, ya que le faltaba un diente (no se si de la hostia o porque ya le faltaba de antes) y la parte derecha de la cara hinchada y ensangrentada. Le digo “lo siento tio” y me vuelve a sonreir…

Sigo subiendo y delante mía un chaval que llevaba una furgoneta que le iba asistiendo se agarra a ella y así lo llevo un buen rato a diez metros delante mía, hasta que me acabo cansando de estar viendo la escena y le pego un “eeeehhh!!”, se suelta y lo paso a él y a la furgoneta. Nunca me han gustado esas actitudes porque sobre todo me parecen una falta de respeto al resto de compañeros que están pedaleando y sufriendo sobre la bici y con la única ayuda de sus fuerzas, además que no se particularmente cual es la satisfacción que se debe sentir tras terminar la marcha y habiéndose aprovechado de estas cosas. A mí por lo menos me daría vergüenza de mi mismo.

Llego arriba y una amable chica de la organización me ofrece desde lejos un vasico de Coca-Cola, paro a bebérmelo y me sabe a gloria, ya que se me acababa de terminar el agua de los bidones e iba empezando a ir seco.

Me tiro para abajo en compañía de otros tres chavales que llevaba delante, dejo que se vayan unos cinco o diez metros para ver como van tomando las curvas y llevar una buena distancia de seguridad, ya que visto lo visto llegar entero hoy a Ayora era la mejor noticia. La bajada no es muy revirada en buena parte de ella y se hace bastante cómoda en cualquier caso.

Se llega abajo y enseguida comienza el repecho de unos tres kilómetros que acaba al llegar a la meta en la población de Ayora. Empezando el mismo veo que me pasan el Domi y el Casao, y nos acoplamos a un par de ciclistas que no llevaban mucho ritmo, así que decido pasar delante para poner más ritmo, ya que la diferencia que me habría sacado Fran ya debía ser más que considerable y había que intentar minimizar (o que no aumentara más aún) el asunto en la medida de lo posible, y así vamos cogiendo a unos cuantos ciclistas que iban por ahí desperdigados ya con la cuchara entregada mientras yo echo el saín prácticamente al umbral, y así entramos en el pueblo con el emocionante aplauso de los lugareños, curva a derechas que da acceso a la recta de meta y como siempre mirada al cielo para dedicarle mi esfuerzo a mi musa… va por ti mamá.

Veo a Fran y le pego un pedazo de abrazo, me alegra muchísimo ver su solidez y siempre es un gustazo ver lo bien que se maneja y el nivel que está alcanzando, su inteligencia y brillantez para buscar la colocación y gestionar sus fuerzas con el recorrido. Un diez Fran, un diez amigo. Super.

Al poco llega Charlie, que ha hecho una marcha también muy buena y bastante regular (por suerte la alergia parece que le ha respetado y no le ha afectado en grado destacable o perceptible), y ha perdido solo cinco minutos respecto a Domi, Casao y a mi. Fran, el propio Charlie y yo nos quedamos en la línea de meta esperando que llegue Ferni mientras echamos unas risas y comentamos las jugadas, las vicisitudes, la tensión y los momentos de nervios que hemos vivido. Al rato decido acercarme a la zona de avituallamiento, ya que me estaba sobreviniendo una sed del copón, y aprovechar para acercarles también algún refrigerio a los compañeros y para Ferni cuando llegara. Y así llego y me tomo un vaso de cervecita fresquísima y me llevo para la línea de meta una botella de litro de Aquarius para los compañeros. De vuelta hacia allí me los encuentro ya en camino, con Fernando que ya ha llegado, así que nos vamos hacia la zona de avituallamiento y parking.

En los coches nos encontramos con Domi y Casao, que ya se habían cambiado de ropa, y allí vamos todos echando unas risas mientras nos cambiamos y comentamos más jugadas de la marcha.

Después nos vamos a la zona de avituallamiento tras recoger las bicis y demás parafernalia, y nos tomamos un refrigerio, mientras comprobamos que la comida consistente en el típico gazpacho manchego, lo cual tampoco es que nos resulte muy apasionante y reparador con el hambre que llevábamos, y nos apetecía más comernos un bocata por ahí, algo rápido también sin tener que guardar la cola que allí había, además que Ferni tenía algo de prisa para llegar con su parienta y Charlie algo similar ya que su mujer tenía que trabajar y él tenía que hacerse cargo de su vástago xD

Domi y Casao prefirieron lo del gazpacho manchego, así que tras despedirnos de ellos, nosotros cuatro nos fuimos a la terraza de un bar en una placica de Ayora y nos comimos unos bocatas que estaban buenísimos (el mío cortesía de Fran) y nos echamos unas buenas risas comentando la jornada y con los planes que se nos avecinan (para nosotros cuatro particularmente el momento estelar del año será nuestro viaje a los Dolomitas, para el cual tenemos tantísima ilusión). Yo me tomé un par de cervecicas frescas que me sentaron la mar de bien (que gustazo), y por tal motivo luego tras despedirnos de Charlie y Ferni, le dejé a Fran las llaves de mi coche, el cual llevó con suma eficiencia hasta Santomera, mientras recibíamos las llamadas de Alberto y Juangre interesándose por como nos habíamos ido y si habíamos llegado todos de una pieza xD

En Santomera me despido de Fran y con no poco sopor pongo rumbo a Cartagena, ya que las horas de vigilia acumuladas ya no eran ninguna tontería xD llegando como siempre con muchas ganas de encontrarme con mi fauna :)

Dentro de dos semanas tenemos otra marcha también bastante dura en Requena, pero como suelo decir habitualmente para cerrar,… eso ya será otra historia…